Estado del Bienestar

Teruel pierde la paciencia de tanto esperar al tren en el andén tras año y medio aislada por vía ferroviaria

Los detalles Las obras de electrificación de la vía acumulan retraso tras retraso por errores surrealistas: un paso subterráneo que se inunda, puentes que se caen y una catenaria que no cabe bajo un puente.

Es el único tren visible hoy en día en la estación de Teruel. Uno que no consume combustible. Que tampoco pita. Que, al ser un cartel de plástico, no llega mucho más allá de la propia fachada. Porque los turolenses llevan ya casi un año y medio sin ver vagón alguno en movimiento. Porque lo que iba a ser una reforma de unos pocos meses se ha convertido en una serie de catastróficas desdichas que parecen no tener fin. Y aunque la nueva promesa oficial es que el servicio se restablecerá en otoño los vecinos no se lo acaban de creer. Tienen motivos, muchos, para no creerlo.

Porque el festival de errores técnicos ha sido una constante en Teruel. Ahora, la ejecución de las obras de electrificación se suma a una lista de fallos de planificación que, todo sea dicho, son algo absurdos. Por un lado, se está tratando de construir un paso subterráneo pegado al río que, cosas de la vida, se inunda constantemente. Además, se ha instaló una catenaria que, por un error de medición, no cabe debajo de uno de los puentes del trazado. Todo, con guarnición de derrumbamientos.

Mientras, Teruel vive completamente aislada por vía ferroviaria desde febrero de 2025, con una realidad de vías vacías que tiene un coste humano. Unos esperan soluciones; otros, llevan más de un año desplazados trabajando en la estación.

La total ausencia de trenes castiga de manera directa a los ciudadanos y asfixia a los comerciantes locales, que ven cómo se complica la llegada de turistas. Porque la crisis ferroviaria no es un hecho aislado sino una piedra más en el camino para una provincia que arrastra un pasado histórico lleno de carencias en sus servicios públicos. En Teruel siguen esperando al tren, pero la paciencia se ha quedad ya en vía muerta.

Ante las preguntas de Estado del Bienestar, ADIF ha salido al paso asegurando que realiza un intenso esfuerzo técnico y humano en una línea donde actualmente ejecuta 16 expedientes a la vez, incluyendo obras en 19 túneles y la electrificación entre Teruel y Zaragoza, que roza ya el 70% de ejecución.

Desde la entidad justifican los retrasos por afectaciones climatológicas y geológicas imprevistas. Según explican, las fuertes lluvias y la elevada inestabilidad del terreno han afectado a más de la mitad de los túneles, obligando a realizar actuaciones de emergencia adicionales para garantizar la seguridad.

Aunque Adif se muestra consciente de la frustración y las molestias generadas a los usuarios, defiende su compromiso con el eje Zaragoza-Teruel-Sagunto, donde ya se han invertido casi 437 millones de euros de los 626 previstos, manteniendo firme su previsión de terminar los trabajos este mismo otoño.

Así que habrá que esperar hasta que las hojas caigan para ver si el chacachá del tren vuelve a sonar en Teruel.

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