Operado de una malformación en el cerebro
El testimonio viral de Joan Cuenca, operado de un cavernoma: "La sanidad pública valenciana me ha salvado la vida"
Los detalles Tras dos delicadas cirugías, Joan Cuenca explica a otros jóvenes en sus redes sociales que los impuestos, esos que muchos influencers recomiendan no pagar, sirven para salvar vidas.
Joan Cuenca tiene 21 años y la sanidad pública le acaba de salvar la vida. "De repente se me empezó a dormir el lado izquierdo del cuerpo, el brazo... y yo pensaba que me iba a dar un infarto", cuenta a laSexta Noticias Joan Cuenca, paciente con un cavernoma.
Desde ahí no se acuerda de nada. Tuvo un ataque epiléctico, lo llevaron al hospital y, tras un TAC, vieron que tenía una masa de 5 cm en el cerebro. Era un cavernoma, o lo que es lo mismo, una malformación de los vasos sanguíneos del cerebro.
Estaba viendo un partido de fútbol en casa con su novia y su madre. Tras un ataque de epilepsia, acabó en el Hospital General Universitario de València. Un hospital público. Fue allí donde se lo detectaron.
"La primera noche fue un infierno, de las peores noches de mi vida", cuenta Joan Carles Cuenca, padre de Joan. Para su padre fue un shock volver a su casa y encontrarse a los servicios sanitarios atendiendo a su hijo. Hasta el diagnóstico definitivo se temían lo peor. El diagnóstico final fue que tenía un cavernoma, una malformación de los vasos sanguíneos del cerebro.
"Un nido de vasitos malformados, que suelen tener tendencia a sangrar y que, en raras ocasiones suelen crecer y suele provocar efecto masa, como en el caso de Joan", asegura Francisco Goig, neurocirujano del Hospital General Universitario de València.
A Joan le operaron el 3 de junio. En el hospital tuvo un derrame y le tuvieron que volver a intervenir de urgencia. "Cuando me desperté y vi que podía moverme, fue un gran momento", explica Joan.
Al volver a casa, Joan empezó a echar cuentas. Quería saber cuánto le había costado a la sanidad pública salvarle la vida. "Las dos operaciones... todo esto costaría los 100.000 euros", cuenta Joan a sus seguidores en redes sociales.
Y ante a las cámaras de laSexta se pregunta: "Si yo realmente cotizando iba a llegar a pagarlo con los impuestos, que no lo tengo muy claro". En su tratamiento se incluyen: medicación, enfermeros, pruebas, operaciones, intervención de un neurofisiólogo, neurocirujanos... Haciendo cálculos le salían 100.000 euros.
Por eso, frente a influencers que en redes sociales se cuestionan para qué sirven los impuestos y animan a los más jóvenes a marcharse a otros países para no pagarlos, Joan, uno de esos jóvenes, dice: "Ojalá que sí vean la importancia de lo público".
Su testimonio se ha hecho viral en redes sociales, porque es un chaval que ahora sabe exactamente que nuestros impuestos, los de todos, permiten que haya neurocirujanos como el suyo. "Me ha salvado la vida. Se lo debo todo. Él me ha abierto el cebero y me ha sacado eso que tenía", afirma el joven.
Y todo un equipo sanitario, gracias al cual ahora Joan puede graduarse, emocionarse y sonreír al contarnos su historia.