Cantabria
Los vecinos de San Martín de Elines, en pie de guerra con el Obispado por dejarles sin llave de su iglesia
Los detalles La iglesia de San Martín de Elines es una joya del románico que no se puede visitar con tanta frecuencia como permite la ley. Los vecinos quieren que se devuelva la llave a la localidad, entre otras cosas, porque tampoco pueden acceder al cementerio.
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Un equipo de laSexta Noticias intentó visitar la colegiata de San Martín de Elines, un monumento románico del siglo XII, pero encontró la puerta cerrada. Los vecinos informaron que la guía se había marchado y que nadie en el pueblo tiene llave, ya que el Obispado de Santander la retiró. Antes, la iglesia se podía visitar libremente, pero ahora solo abre en verano y algunos festivos. Vecinos como Mari Ángeles Serna denuncian el abandono del lugar, que presenta problemas de humedad y maleza. El Obispado retiró las llaves para evitar una representación teatral de los vecinos.
* Resumen supervisado por periodistas.
A la una de la tarde, un equipo de laSexta Noticias intenta visitar la colegiata de San Martín de Elines, una joya del románico del siglo XII catalogada como Bien de Interés Cultural, pero la puerta está cerrada.
Preguntando por el pueblo, los vecinos comentan que la guía se acaba de marchar, no vuelve hasta la tarde y nadie tiene llave. Hasta hace no tanto, sí tenían, pero el propietario, el Obispado de Santander se la ha quitado. Si antes se podía visitar en cualquier momento, ahora solo en verano y algunos festivos, cuando la ley obliga al menos cuatro días al mes.
"No tenemos llave de ningún edificio, somos el único pueblo de la zona. Siempre se suele tener por si pasa algo", asegura Manuel Francisco Navarro, alcalde de San Martín de Elines.
Mari Ángeles Serna y otros vecinos han limpiado la iglesia por dentro y por fuera durante años, ahora denuncian su abandono. "Lo que queremos es que la cuiden, si no quieren que la cuide el pueblo, que es quien más la quiere", comenta Mari Ángeles al equipo de laSexta.
"El interior está lleno de zarzas, la maleza ha llenado el claustro, hay humedades en las reliquias, en las últimas pinturas románicas de Cantabria...", explica Rodolfo Montero de la Fundación AgroyCultura.
"Para entrar al cementerio hay que pasar por la colegiata. Por eso, salvo en verano, los vecinos no pueden hablar con sus seres queridos. Este es el punto más cercano para poder hacerlo", añade Montero.
El diácono que tiene la llave ahora ha explicado a laSexta que la semana que viene está previsto su desbroce.
Todo apunta a que el Obispado retiró la llave al pueblo para impedir una representación teatral de los propios vecinos en el interior que recreaba la vida de los monjes de la época y que pedía la voluntad al público.