En Cara al Show

La entrevista completa de Marc Giró a Ada Colau en Cara al Show: de la vivienda al erotismo, pasando por Ceuta y el frente de izquierdas

Ada Colau se sienta con Marc Giró en Cara al Show. Entre canciones, política y confesiones personales, repasa su etapa como alcaldesa, reivindica la unidad de la izquierda y habla, también, de amor y erotismo.

Suena 'A quién le importa' y Ada Colau aparece en Cara al Show con una camiseta que no tarda ni un minuto en convertirse en protagonista. La exalcaldesa de Barcelona ha pensado bien qué ponerse para visitar a Marc Giró, que no pierde ocasión de asentir cuando le dice que es el presentador más guapo y con más estilo de la historia de la televisión en España. La ropa de Colau es un homenaje a un colectivo FLINTA barcelonés y Colau explica que la elección tiene además otra referencia cinematográfica.

"Me siento extraña", dice la camiseta, en alusión a la película del destape de los años setenta que protagonizaron Bárbara Rey y Rocío Dúrcal y que incluye una de las escenas lésbicas más recordadas y polémicas del cine español de aquella época. Giró, encantado con el mensaje de la camiseta, lo resume a su manera: "¡Viva el bollo!".

"Tuve que aprender muchas cosas muy rápido"

Marc Giró recuerda que Colau llegó a la alcaldía desde el activismo y se encontró de golpe al frente de una institución plagada de protocolos, formalidades y costumbres que hasta entonces le eran completamente ajenas.

La propia Colau reconoce que se sorprendió con aquel mundo. "Tuve que aprender muchas cosas muy rápido", cuenta, aunque también destaca que encontró ayuda entre los trabajadores del Ayuntamiento. "Pasaban cosas que ni se me pasaban por la cabeza", admite.

Una de ellas fue el misterioso timbre que sonaba cuando llegaba a trabajar. Colau tardó meses en descubrir para qué servía: avisaba a todo el personal de que la alcaldesa ya estaba en el edificio. Y lo más desconcertante: "Hace décadas que se hace eso".

Giró encuentra rápidamente una explicación mucho más prosaica: quizá el timbre servía, sencillamente, para que a todo el mundo le diera tiempo a fingir que estaba trabajando. El presentador recuerda, además, que existe una tradición parecida en la Generalitat cuando entra la mujer del president.

La burocracia, los protocolos y las pequeñas liturgias del poder fueron todo un descubrimiento para una alcaldesa que venía directamente del activismo.

"Un poco de roneo"

La conversación se adentra también en alguna que otra anécdota de la etapa de Colau en el Ayuntamiento, incluida una vivida en un ascensor. Giró escucha el relato y sentencia, entre risas: "Eres de las mías, un poco de roneo siempre viene bien". Colau se dedicó a dar dos besos y a presentarse a todo el mundo, incluso a los escoltas del conseller que recibieron su amabilidad con frialdad.

Pero el tono cambia cuando la conversación llega a una de las experiencias más duras de su etapa política.

El 'lawfare' y las 'fake news'"

Giró plantea a Colau que ha experimentado en primera persona algo que, a su juicio, los socialistas han descubierto después: el 'lawfare' y las noticias falsas.

La exalcaldesa cree que hubo algo más que una cuestión ideológica detrás de los ataques que recibió. "No solo por hacer políticas de izquierda. Yo era la primera mujer alcaldesa, LGTBI, activista, de clase trabajadora...". Además, recuerda que no formaba parte de "las élites de la ciudad". Una afirmación que Giró aprovecha para marcar distancias con su habitual ironía: él -élite, por supuesto- sí se codea con ellas, faltaría más.

Para Colau, la combinación de todos esos elementos hizo que quienes querían atacarla se atrevieran "mucho más" con ellas.

El presentador repasa algunas de las noticias falsas que circularon sobre ella. Colau recuerda incluso una de ellas que decidió compartir en Instagram con un comentario demoledor: "No se puede ser más tonto". En todas se la veía en restaurantes de lujo o afirmaban que se había comprado lujosas viviendas. Todas eran falsas.

"Ping pong con Colau"

Si hubo una actividad que Colau disfrutó especialmente durante su etapa como alcaldesa fue visitar centros cívicos y encontrarse con gente mayor. ¿La razón? Una afición mucho más sencilla de lo que podría imaginarse: "Me encanta la petanca".

La entrevista se convierte entonces en una particular competición de pelotazos políticos... a petición de Marc Giró, que le propone jugar al ping pong. Pedro Sánchez, el Ministerio de Vivienda, Aznar, Felipe González, Figueredo, Vox o Netanyahu pasan por el cuestionario del presentador de laSexta. La dinámica es fácil. Colau devuelve la pelota mientras responde a sus preguntas.

El político que más le ha decepcionado tiene nombre y apellido: Collboni. A Pedro Sánchez le lanzaría un mensaje claro: "Expulsa a los fondos buitre de España. [...] Regula la vivienda". Sobre Pablo Iglesias, Colau se permite una valoración bastante menos política: "Está mucho más guapo con el nuevo corte de pelo". Y cuando llega la pregunta sobre el mejor político de la derecha, sorprende con su respuesta: Felipe González. Para el peor, no duda: Figueredo y los de Vox.

También tiene claro qué ministerio eliminaría. "Actualmente, el de Vivienda, porque es 'fake', no tiene competencias reales". Y para las vacaciones de José María Aznar propone un destino que sorprende al público: "Iraq". Sobre Netanyahu, su respuesta es todavía más directa: "Un genocida".

En cuanto a las próximas generales, Colau espera poder votar "al frente popular de la izquierda unida y reunida".

Colau pide una izquierda unida: "No podemos andar con tonterías"

La política vuelve a ocupar el centro de la conversación cuando Giró le pregunta si será posible construir ese frente de izquierdas. Colau considera que la derecha está "más organizada y coordinada", mientras que la izquierda tiene que "ponerse las pilas" y encuentra una explicación en la propia naturaleza de ambos espacios políticos. "La izquierda valora más la diversidad y la derecha es jerárquica. Cuando toca el silbato el jefe máximo, todos se cuadran".

"La diversidad no está mal, pero evidentemente, en el contexto actual, con el avance de la extrema derecha, no podemos andar con tonterías", sentencia.

Para Colau, la gente está pidiendo una candidatura unitaria y es "de sentido común". Una candidatura lo más unitaria posible sería, en su opinión, una condición necesaria, aunque no suficiente: también hace falta "un proyecto ilusionante".

Pero, ¿qué impide esa unidad? Para ella, principalmente, "las historias personales entre algunos". Reconoce que hacer política durante años muy duros puede generar desgaste, pero considera que esas diferencias son insignificantes frente al riesgo que ve en un posible Gobierno de extrema derecha. Menciona expresamente la posibilidad de que Santiago Abascal pueda ser vicepresidente y alerta de las políticas que, según ella, Vox pretende impulsar contra las personas migrantes, las mujeres, las personas LGTBI y los servicios públicos.

Colau tampoco compra el discurso de que la izquierda lo haya hecho "todo mal". "Hemos recibido muchos ataques. La derecha tiene mucho más dinero y medios de comunicación. La lucha es desigual", asegura.

Eso no significa, admite, que no se hayan cometido errores. Pero en lugar de "flagelarse", apuesta por aprender de ellos.

Los problemas de Ada Colau para encontrar un piso asequible

La vivienda vuelve a aparecer cuando Colau relata su propia odisea para encontrar un piso asequible. Durante su etapa como alcaldesa, asegura, renunció a más de 400.000 euros. "Podría haber comprado una casa y no lo hice", afirma. La exalcaldesa compara su situación con la de Isabel Díaz Ayuso y carga contra el uso del dinero público en torno al ático de la presidenta madrileña. "Teniendo un buen sueldo al que no renuncia, como hemos hecho otras, con dinero público se gasta 6 millones de euros en un ático", dice con indignación y agradeciendo que la escuela pública le haya enseñado a ser educada.

Y vuelve a llevar la discusión al terreno de clase con una referencia a su familia: "Mi madre se esforzaba para sacarnos adelante a sus cuatro hijas y estos pijos se recochinean y usan el dinero público".

"Nunca he ligado menos que siendo alcaldesa"

La última parte de la entrevista cambia radicalmente de registro. Colau habla de su vida personal y reconoce que ahora está "felizmente enamorada", algo que Giró no duda en aplaudir. También confiesa que la política tuvo un efecto inesperado sobre su vida sentimental: "Nunca he ligado menos que siendo alcaldesa".

Marc, por supuesto, no deja pasar la oportunidad de aportar algo más a este asunto: "En televisión, a la que te descuidas no te haces ni una paja al llegar a casa". Colau explica que el poder no tuvo para ella el mismo efecto que puede tener para los hombres: "Es erótico para ellos en una sociedad patriarcal, pero a las mujeres nos están juzgando todo el rato y eso deserotiza mucho".

Paradójicamente, dejar la alcaldía le ha permitido recuperar una parte de sí misma que la política había ido consumiendo. "He recuperado la libertad, la intimidad y a las amigas".

Colau asegura que el ejercicio del poder, lejos de resultar seductor, la hizo sentirse constantemente observada y juzgada.

Colau critica al Gobierno por la gestión de la crisis de Ceuta

La conversación vuelve a ponerse seria al abordar la gestión del Gobierno durante la crisis de Ceuta. Colau considera que "ha tardado demasiado tiempo en mandar recursos".

Giró aprovecha entonces para reivindicar el tratamiento de la inmigración que hace laSexta y lanza un mensaje a sus espectadores: "Somos una cadena que no llamamos invasores a las personas migrantes, son nuestros iguales".

¿Volvería Colau a presentarse a un cargo público? La respuesta deja la puerta abierta, aunque vuelve a colocar el foco en la unidad: "En el frente popular de izquierdas todas tenemos que ayudar".

Del despacho al escenario: Colau se enfrenta al 'Sing ton ni song'

Y todavía queda la prueba final. En Cara al Show, la política se convierte en juego con 'Sing ton ni song', la "extraescolar" del programa.

La mecánica es sencilla: un bailarín interpreta una canción pop española únicamente con sus movimientos (y mímica) y Marc Giró y Ada Colau tienen que adivinar cuál es.

La primera es 'Como una ola'. Ninguno de los dos consigue identificarla. La segunda, 'Que la detengan', cae rápidamente del lado de Giró. La tercera es 'Duro de pelar', que el presentador vuelve a acertar.

Y entonces llega la aparición estelar de Rebeca, que se suma al programa junto a Colau y provoca la emoción -y el entusiasmo- de Marc. "Tú siempre fuiste duro de pelar".

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