'Barrio rico, barrio obrero'
Una mujer de barrio obrero sentencia los cafés de especialidad: "Eso es un lavado de calcetines"
La reportera charla con gente que vive en un barrio rico y en un barrio obrero para conocer qué desayunan y ver, de esta manera, si los desayunos en ambos barrios se parecen o, en cambio, tienen diferencias notables.
¿Se diferencian los desayunos de la gente que vive en un barrio rico de uno obrero? Para conocer la respuesta a esta pregunta, Thais Villas se ha desplazado a estos barrios para preguntar a sus habitantes por sus hábitos en la primera comida del día.
Una señora de barrio obrero le cuenta que ella siempre desayuna en casa y que, lo habitual, es que se tome un café con leche y suele variar entre dos valencianas o dos magdalenas. "Me encanta el desayuno", señala una mujer de barrio rico, "es la comida del día que más disfruto". Además, como le gusta la comida sana, suele tomar semillas de chia, fruta, alguna grasa tipo aguacate, avena, "y termino siempre con un café con leche, si tengo tiempo dos, soy una loca del café".
Suele comprar el café que consume en una tienda de café especialista en la que muelen el café ahí en el momento. Una señora de barrio obrero, por su parte, compra el café en el supermercado. "El otro día probé un café de pistacho", comparte una mujer de barrio rico con Thais, "que, a mí que no me gusta el café, me encantó". "¿Qué le costó el café?", pregunta Villas. "Seis euros", responde la señora. "Ya podía estar bueno...", replica la reportera.
Villas pregunta a una mujer de barrio obrero qué opina de los cafés de especialidad que están popularizándose en las ciudades. "Eso es un lavado de calcetines", responde, tajante, "si lavas un calcetín te da el color del café que te sirven".