"Indigno e inhumano"
Frigoríficos podridos, habitaciones en baños o colchones con pulgas: las condiciones infrahumanas que se encuentran los trabajadores del turismo
Juani Galera, camarera de piso, cuenta a Equipo de Investigación lo que se encontró al llegar al alojamiento del hotel de Ibiza en el que iba a trabajar. Basura, olores nauseabundos y lo que para un inspector de trabajo podría ser "riesgo de exposición a agentes biológicos".
Cada verano, el sector turístico busca a más de 100.000 nuevos empleados. Miles de puestos quedan vacantes, según los empresarios por falta de motivación. Sin embargo, hay trabajadores que denuncian condiciones que nunca imaginaron encontrar.
Algunas historias se han hecho virales, como la de una licenciada en arte dramático de 37 años que compartía un vídeo en Instagram donde mostraba el alojamiento que le había dado un hotel en el que iba a trabajar: "Esto no era una habitación y lo han puesto así para mí, huele a tubería, es horrible", explicaba esta chica, que mostraba cómo le habían habilitado un baño para vivir ahí.
Miles de personas reaccionan indignadas a esa publicación con comentarios como "es lo más parecido a una cárcel/manicomio" o "menudos sinvergüenzas, explotadores y miserables".
Para José Antonio Amate, inspector de trabajo, es algo "indigno e inhumano" y recuerda que "desde hace unos años se reformó la normativa laboral para introducir los supuestos en donde el convenio colectivo aplicable en el sector reconocía la obligación de la empresa de facilitar un alojamiento a la persona trabajadora".
Olor nauseabundo, moho y pulgas
Sin embargo, no es un caso aislado. Unas camareras de piso en Ibiza compartían también en las redes la situación del alojamiento que les había proporcionado el hotel. "No se han dignado ni a limpiarla, ni a quitar las cosas que tenían ellos de antes", afirma la camarera de piso, que muestra cómo el frigorífico "está totalmente podrido" e incluso le entra una arcada. "Acabé vomitando", confiesa Juani Galera a Equipo de Investigación.
"¡Qué asco!", reacciona el inspector de trabajo, para el que en este caso "estaríamos hablando ya incluso de riesgo de exposición a agentes biológicos".
Juani detalla que encontraron moho en el aire acondicionado, colchones con pulgas y un olor nauseabundo: "Nos lo pusieron todo muy bonito... 'la habitación es preciosa, una maravilla, tenéis vuestro aire acondicionado'", recuerda.
También señala que en un principio les dijeron que no se les iba a cobrar alojamiento, pero que al tener aire acondicionado les iban a descontar 120 euros de la nómina. Cuando se quejaron, afirma, el director del hotel les dijo que "esto es lo que hay, que si no interesa, que cojáis y os vayáis". Incluso, explica, le amenazaron con llamar a la Guardia Civil "como si nosotras fuésemos delincuentes".
En este caso, el inspector de trabajo le hace una pregunta al dueño de este hotel de Ibiza: "¿Esta misma habitación se la ofrecería a sus clientes?". Además, afirma rotundo que "con la ley en la mano esto es totalmente ilegal" y conllevaría multas que van desde los 2.450 euros si es grave, hasta los 90.000 si se considerara una infracción muy grave.
*Puedes ver el programa completo de Equipo de Investigación 'La cara oculta del verano' en atresplayer.