Enemigos íntimos

Comprar las ideas de Vox ya es el caballo ganador del PP: de los bulos con la regularización de migrantes a invitados en la campaña en Aragón

¿Por qué es importante? Ni Extremadura ni Aragón parecen haber servido de lección para los 'populares', pese a que ha quedado demostrado que cada guiño del PP a Vox empuja a su electorado.

El 'no es no' del PSOE respecto a eventuales acuerdos con el Partido Popular (PP) se ha vuelto a repetir este miércoles. De hecho, los socialistas han señalado que no se abstendrían "ni muertos" para que gobierne María Guardiola en Extremadura, pese a que los 'populares' se lo han pedido. Petición que ha durado poco porque minutos después se han hecho un 'donde dije abstención digo Vox' tirándose a los brazos de los de Santiago Abascal. En definitiva, en Génova tiran del PP ganador que no deja de ser el que tiende la mano hacia su derecha.

Ni Extremadura ni Aragón parecen haber servido de lección para los 'populares', pese a que ha quedado demostrado que cada guiño del PP a Vox empuja a su electorado. Prueba de ello, las intervenciones que se han visto este miércoles en el Congreso de los Diputados de la bancada 'popular', pero que perfectamente podrían haber llegado de los escaños de los de Abascal. Sí, han vuelto a ser la copia, incluso en los términos utilizados.

Por ejemplo, si en abril Abascal decía que Sánchcez "huyó como una gallina" de Paiporta, este miércoles desde la tribuna de la Cámara Baja Feijóo hablaba del presidente como "el galgo de Paiporta". También sobre la tragedia de Adamuz se han visto similitudes, mientras que el de Vox hablaba de "un crimen" del Gobierno sobre el que espera "responda ante los tribunales", el 'popular' aseguraba que la del Ejecutivo fue una "negligencia continuada y tuvo resultado de muerte" por la que "se sentará en el banquillo".

No obstante, los 'populares' ya venían de radicalizar su campaña electoral en Aragón, especialmente, conforme los sondeos internos les apretaban cada vez más. Tanto que su mitin de cierre podría haber sido perfectamente el uno de Vox, debido a sus invitados estrella de ultraderecha: el agitador Vito Quiles y el grupo musical 'Los Meconios'. Una decisión aplaudida y consciente que escondía un mensaje: el insulto. Y es que la descalificación ha pasado de ser un error a una herramienta para el PP, en la cual encuentra el contexto ideal para dar un pasito más a la derecha.

Algo que se ha visto, por ejemplo, cuando en plena campaña irrumpía el anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para regularizar migrantes. Ante ello, el PP salió en trompa a criticar, incluso, bajo pretextos falsos. Según Feijóo, la noticia correspondía a una estrategia electoral del también secretario general del PSOE para "repartir papeletas".

Otro ejemplo, sin librarse de contradicciones y dificultades, fue cuando en el PP trataron de dar la vuelta a la tortilla en los presuntos abusos del alcalde Móstoles a una exconcejala, pese a que les tocaba de lleno. Estaban acorrolados y recurrieron al mantra ultra de culpar a la víctima. Fue el número dos de Ayuso en el PP de Madrid, Alfonso Serrano, quien respondía a un periodista con un "¿y tú cómo ligas"?.

Tampoco hace falta tirar de hemeroteca para definir en qué punto está Vox. Sin ir más lejos, este miércoles en el Congreso, el partido al que ofrece pactos ese PP, ha asegurado TOT . De hecho, quieren que sus propuestas lleven sello y firma para acabar en acuerdos.

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