Tensión en Oriente Medio
La flexibilidad heroica o cómo negocia Irán: ganar tiempo, concesiones inconcretas y un gran objetivo final
El contexto Estados Unidos (EEUU) e Irán tienen previsto reunirse en la capital pakistaní de Islamabad para negociar una tregua en Oriente Medio, tras más de un mes de escalada bélica en la región.
Resumen IA supervisado
La decisión de Irán de negociar con Estados Unidos sigue la teoría de la "flexibilidad heroica" de Ali Jamenei, basada en tres principios. El primero es negociar sin renunciar a sus intereses, presentando condiciones máximas. El segundo busca ganar tiempo ante la amenaza de destrucción por parte de EEUU. El tercero implica acuerdos 'taqui-yya', con matices que permiten no cumplirlos totalmente. El objetivo final es obtener una bomba atómica, aunque se hagan concesiones limitadas. En 2013, Irán aplicó esta estrategia al negociar un acuerdo nuclear, logrando tiempo para enriquecer uranio mientras cumplían con mínimos compromisos.
* Resumen supervisado por periodistas.
La decisión de Irán de negociar con Estados Unidos (EEUU) no es improvisada. Están siguiendo la teoría de su anterior líder Ali Jamenei, que habla de la flexibilidad heroica, la cual también estará en Pakistán. Se trata de una teoría que se basa en tres principios. El primero consiste en aceptar negociar, lo cual no significa renunciar a sus intereses; de hecho, pone sobre la mesa condiciones de máximos.
El segundo pilar de la teoría Jamenei es que el gran objetivo de la negociación es ganar tiempo ante la opción de que EEUU pueda destruirlos. A este le sigue un tercer punto y es el de lograr acuerdos 'taqui-yya', es decir, acuerdos con muchos matices que permiten no cumplirlos en su totalidad.
Toda una teoría usada cuando la negociación es necesaria para sobrevivir. Por eso, lo más importante es tener claro cuál es el objetivo final, que en este caso no es ni más ni menos que contar con una bomba atómica. En este sentido, la teoría contempla la necesidad de ser capaz de que la negociación no evite llegar a ese objetivo final, aunque tengas que hacer concesiones limitadas.
Unas concesiones que después hay que explicar a la población iraní, por lo que es necesario que se entienda que lo hecho es un acto inteligente y no una rendición. Por eso, la clave de todo es mirar al futuro, teniendo claro que esas negociaciones no van a evitar llegar a tu objetivo final. Precisamente, esto es exactamente lo que hicieron los ayatolás en 2013 cuando llegaron al primer gran acuerdo nuclear con EEUU.
Ahí plasmaron exactamente esta técnica, ya que primero aceptaron negociar en un momento de máxima tensión. De hecho, para ello tuvieron que ceder, cambiando al primer ministro por uno menos radical, pudiendo esto haber supuesto un guiño a EEUU que formaba parte de la estrategia de negociación. En concreto, le dieron a EEUU lo que quería mientras se iba cumpliendo el segundo paso, ya que estaban ganando tiempo y seguían enriqueciendo uranio al tiempo que negociaban.
El tercer paso clave llegó activando el modo 'taqui-yya', al lograr un acuerdo poco concreto, puesto que se comprometieron a "reducir actividad nuclear" sin concretar cuánto. Algo que les permitió continuar enriqueciendo uranio, es decir, el gran objetivo. De esta manera, la flexibilidad heroica les sirvió para ganar tiempo, haciendo mínimas concesiones mientras seguían trabajando en lograr su gran objetivo.
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