LA VIDA POLÍTICA DEL EXMARIDO DE ANA MATO
La Gürtel aprieta a Sepúlveda
Jesús Sepúlveda está imputado en el caso Gürtel desde principios de 2009. Esa imputación le costó su puesto de alcalde en Pozuelo, pero hasta el lunes siguió cobrando del PP. Génova le abrió las puertas, le vio crecer y no le dio el portazo hasta hace unos días.
Fue Aznar quien aupó, y Rajoy quien le mantuvo un sueldo hasta el tiempo de descuento. Cuatro años de imputación en el caso Gürtel no habían sido motivos suficientes para echar a Sepúlveda del Partido. Seguía trabajando para ellos desde casa.
Elaboraba informes de contenido desconocido y con un sueldo que no querían desvelar. Hasta que la presión se hizo insoportable. “Cortamos la relación con él. Rectificar es de sabios”, afirmaba María Dolores de Cospedal.
Al lado de Aznar aprendió a organizar actos para el partido. Llegó a ser una figura clave en las campañas, secretario nacional del área electoral. Y así, en la organización de actos, entra en contacto con él. Francisco Correa, el cabecilla de Gürtel, la cara visible de una trama corrupta que estaba dispuesto a organizarles casi todo. Fue esa amistad la que, con el tiempo, le costó a Sepúlveda le ha costado la imputación y que ha puesto a su exmujer, Ana Mato, en el punto de mira.
No es la primera vez que declara por su relación con la trama Gürtel, pero siempre se ha resistido a admitir su culpabilidad, aunque sí tuvo que dejar la alcaldía de Pozuelo de Alarcón. Las empresas de la trama corrupta aterrizaron en Pozuelo de su mano, según dicen los informes de la UDEF. Todo, a cambio de dinero, de billetes de avión, de trenes, de viajes de los que también se podría haber beneficiado su mujer.
Imágenes como la de ambos juntos en la boda de la hija de Aznar, en la que pudieron codear con los líderes de la trama les siguen persiguiendo. Él ha siempre ha querido desvincular a su mujer del cas. Sólo ante el caso Gurtel, la suerte de Sepúlveda está ahora en manos de la justicia.