La escopeta nacional
La advertencia de Aimar Bretos a Juan Echanove tras su reflexión sobre la democracia y los jóvenes: "No está calando"
El actor y director pasa por 'La noche de Aimar' para hablar de su adaptación teatral de 'La escopeta nacional' y asegura que la obra se ha convertido en un retrato de plena actualidad de la sociedad española. Aimar Bretos también reflexiona sobre la sociedad actual.
Juan Echanove está al frente de la adaptación teatral de 'La escopeta nacional' en el Teatro Español, una obra que, según reconoce, ha adquirido una actualidad inesperada durante el proceso de ensayos. Así lo explica en una entrevista con Aimar Bretos en La noche de Aimar, donde reflexiona sobre la vigencia del universo creado por Berlanga y su conexión con la España actual.
Cuando comenzó a trabajar en el montaje, Echanove pensaba que el principal desafío consistía en acercar a los espectadores más jóvenes a una etapa de la historia reciente de España que ellos no han vivido. "Pero yo viví una dictadura, tardía, pero la viví. Yo quería comunicarles que aquello existió y que no perdieran de vista que por el hecho de que ocurriera en los setenta, no podría volver a pasar", explica.
Sin embargo, la realidad política y social fue modificando su percepción de la obra. Durante los ensayos, asegura que le cayó encima "una tonelada de actualidad", marcada por las noticias relacionadas con casos de corrupción. "Todo el mundo tiene dentro de su equipo de fútbol su pequeño cromo del corrupto, pero somos tolerantes con los de nuestro equipo". Para el actor, "tenemos una visión totalmente futbolizada de la sociedad española". Y dentro de todo eso, surge 'La escopeta nacional'.
Echanove subraya además que nunca quiso trasladar la película de Berlanga al escenario de forma literal. Su intención era hacer teatro, por lo que decidió apoyarse en la figura de Rafael Azcona, guionista de la obra original. "Me meto en esa manera que tenía de contar al ciudadano español que es heredera del esperpento de Valle-Inclán, del sainete de Arniches. Sin miedo a nada. Como dice el poema de Quevedo que acaba de recitar: 'No me voy a callar'".
El director considera que los elementos que retrata la historia continúan plenamente presentes en la sociedad actual. Pelotazos, cacerías donde se apañan negocios privados, vedettes caducadas de fecha que son amantes de ministros y que pretenden llegar a lo más alto, hasta un tipo que no para de pagar mordidas para vender porteros automáticos a los ministros y que los coloquen en las obras públicas, el clero, el Opus Dei. Todo está en 'La escopeta nacional'. "Es que creo que estoy haciendo una obra de rabiosa actualidad", concluye.
Durante la conversación también hay espacio para reflexionar sobre el estado de la democracia. Aimar Bretos le pregunta por quiénes son los que empuñan hoy la escopeta a la que alude el título de la obra y Echanove señala a quienes cuestionan el valor del sistema democrático. "Es la gente joven que cree que la democracia es prescindible", afirma. Su entrevistador se teme lo peor: "No está calando".
El actor aprovecha para lanzar una defensa de la democracia como marco de convivencia, incluso cuando los acontecimientos políticos no coinciden con las propias convicciones. "Yo lo único que puedo hacer es poner todo de mi parte para decir que la democracia es el bien más preciado que tenemos entre las manos aun cuando cosas que ocurran no me gusten y me atañan directamente a mí o a mi manera de pensar. Mi ideología siempre será la que es, pero evidentemente, no voy a pensar que todo lo bueno está de mi lado y todo lo malo, del lado del otro. No lo he hecho nunca y no lo voy a hacer ahora".
Pese a las preocupaciones, Echanove se muestra optimista sobre la fortaleza del sistema democrático en España. "Tengo la sensación de que es inamovible", afirma.