En Salvados

Gonzo, a Rufián tras su eslogan "el que la hace la paga, se llame Antonio o Hassan": "¿Eso no es relacionar migración con seguridad?"

Gabriel Rufián defiende que la izquierda debe hablar de inmigración, seguridad y orden sin ceder el debate a la derecha, mientras en Salvados un grupo de votantes progresistas debate sus propuestas y cuestiona abiertamente sus marcos políticos.

La inmigración es uno de los asuntos que más incomodidad genera en la izquierda. Así lo admite Gabriel Rufián en este programa de Salvados, donde defiende que este espacio político debe afrontar el debate sin esconderse ni dejar que sean las derechas quienes marquen todos sus términos.

La conversación se produce en el marco del experimento planteado por el programa: Gonzo entrevista a Rufián mientras, al otro lado de un falso espejo como los utilizados en ruedas de reconocimiento, cinco ciudadanos progresistas debaten sobre los principales asuntos que preocupan a la izquierda. Entre ellos están la vivienda, la inmigración, la seguridad, el auge de la ultraderecha y las alianzas electorales.

Al abordar la migración, Rufián sostiene que existe una distancia entre la teoría y la práctica. "Yo la teoría me la sé", afirma, antes de explicar que actualmente migran 258 millones de personas en el mundo, un 30 % más que hace cinco años. A su juicio, para evitarlo habría que "dejar de explotar al sur", "frenar las guerras del sur" y "frenar la emergencia climática que achicharra al sur".

Pero Rufián añade: "¿Eso va a pasar? No va a pasar". Por eso, considera que "la gente va a seguir migrando" y que "no hay frontera lo suficientemente alta que esto lo frene".

El portavoz de ERC reivindica además su propia historia familiar: "Yo soy hijo y nieto de migrantes". Por eso asegura que jamás dirá que "la migración es un problema porque sería un canalla". "Iría en contra de mi historia". Sin embargo, diferencia esa posición de la gestión práctica del fenómeno: "En la práctica es un reto".

Para Rufián, la llegada de cientos o miles de personas a los barrios supone un desafío que requiere "orden" y "vías de entrada legales". También defiende que un país debe "controlar sus fronteras" y que todo debe estar basado "en derechos y obligaciones". Y recalca: "Pero te llames Antonio, te llames Nicolai o te llames Hassan".

Es precisamente ahí donde Gonzo le plantea una de las cuestiones centrales del debate. Rufián había defendido el mensaje "el que la hace la paga. Se llame Gabriel o se llame Hassan". El periodista le pregunta: "¿Eso no es un eslogan y no es apelar a un sentimiento que relaciona migración con inseguridad?".

Rufián responde que no entiende por qué ese planteamiento debería ser problemático: "Pero ¿por qué es malo decirlo?". Gonzo insiste en que el mensaje puede relacionar migración e inseguridad, pero Rufián reivindica que la izquierda debe competir dentro de ese marco. "¿Por qué es racista decir que tú te llames como te llames, también Hassan, si la haces, la pagas, por qué?", vuelve a cuestionar.

El dirigente de ERC pone entonces el foco en la multirreincidencia y diferencia ese fenómeno de la delincuencia en general: "¿Hay problemas de delincuencia? No. ¿De multirreincidencia? Sí". "Porque los Vaquilla de ahora son los migrantes pobres, los robagallinas que no son los responsables de tu precariedad", asegura. Y añade: "O sea, el Vaquilla de los 80 era de La Mina de Barcelona. Ahora es de otro sitio. ¿Y eso es racista decirlo? Pero si es la puta verdad".

Para Rufián, negar esa realidad no permite afrontar el problema y puede dejar espacio a la ultraderecha. Asegura que "Vox está disparadísimo" y que Aliança Catalana "probablemente o gane o quede segunda o, con suerte, tercera en Cataluña". También sostiene que "la preocupación de la gente es esta" y que, en muchas poblaciones, la migración aparece como "el principal problema para la gente", aunque a nivel individual la sitúa como la sexta preocupación.

Su propuesta pasa por no negar ese marco, sino disputarlo: "Compitamos, demos otras soluciones, hagamos otro discurso, pero no nos tapemos". Además, rechaza que la respuesta sea acusar a los demás de "fachas" y "racistas". En su lugar, defiende que "la inmigración tiene que ser ordenada". "Me parece que el orden es un concepto de izquierdas", afirma.

El debate que escucha desde el otro lado del espejo refleja precisamente esa incomodidad. Algunos participantes defienden que la izquierda debe poder hablar de migración y gestionarla, mientras otros reclaman situar en el centro los derechos humanos y rechazan vincular el fenómeno migratorio con determinados problemas de seguridad.

Uno de ellos sostiene que "cuando hablamos de migración hay que hablar de derechos humanos", reconocer "el derecho a migrar" y defender que "ningún ser humano puede ser ilegal".

Otros participantes introducen la necesidad de gestionar las llegadas con rapidez, recursos y coordinación europea. Una de las intervenciones resume que España es frontera de Europa y que el fenómeno no debería afrontarse en solitario.

"El orden, la defensa, la migración, la seguridad generan mucha incomodidad en la izquierda", resume Rufián tras escucharles. Y advierte de que, si el espacio progresista no aborda esos temas, un votante que no se identifica con la extrema derecha puede terminar escuchando únicamente a quienes sí hablan de ellos.

"Al final no se odia al migrante, se odia al migrante pobre", afirma Rufián, que contrapone esa situación a la de migrantes ricos que, según su ejemplo, no generan la misma reacción. Y resume su diagnóstico con otra frase: "El sentimiento es más fuerte que la verdad".

La cuestión migratoria aparece así ligada a otra de las preocupaciones que el programa coloca sobre la mesa: la capacidad de la izquierda para hablar de seguridad sin asumir necesariamente el marco de la derecha. Rufián sostiene que "lanzando eslóganes no se va a ningún sitio" y que la radicalidad política consiste en "cuánto eres capaz de transformar y competir en esa realidad".

*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas toda la actualidad y el mejor contenido