Detrás de las risas
Joaquín Reyes se sincera con Gonzo sobre lo mucho que echa de menos a sus padres: "Esa sensación de desamparo nunca te la quitas"
El viaje de Joaquín Reyes con Gonzo desde Albacete hasta Murcia se convierte también en un recorrido por la infancia, los recuerdos familiares y la ausencia de sus padres, durante la entrevista de Salvados.
El viaje de Joaquín Reyes y Gonzo desde Albacete hasta El Mojón se convierte también en un recorrido por los recuerdos del cómico. La carretera hacia Murcia sirve de escenario de este peculiar programa de Salvados. En él, el cómico habla de su infancia y de una ausencia que todavía siente: la de sus padres.
"Mi casa está en Madrid, pero mi infancia y mi mocedad están en Albacete", asegura Joaquín Reyes. "Se me remueven muchas cosas. Es verdad que la ciudad ha cambiado", admite.
Pero la conversación va más allá de la nostalgia por una ciudad. Reyes habla también de sus padres, Jesús y Concha, y de la huella que dejaron.
"Esa sensación de desamparo nunca te la quitas". "No tener a tus padres, perder esas figuras de referencia, aunque seas adulto, ese sentimiento se va lidiando con él, pero no desaparece".
El cómico reconoce especialmente cuánto le gustaría volver a conversar con ellos: "Me encantaría hablar con mi padre... y con mi madre también. Es una de las cosas que más echo de menos: hablar con ellos. Eso ya no... Bueno, ahora hay aplicaciones de la IA que lo permiten, pero me da mucha cosica".
La confesión aparece en medio de un viaje que, aunque mantiene el humor como hilo conductor, permite al cómico bajar el ritmo y hablar de una parte mucho más íntima de su vida. "Ir en el coche y poner la cinta de Ana Belén cantando 'Agapimú'... eso es el verano", dice con nostalgia.
Gonzo también recuerda su propia infancia viajando en coche con sus padres. Reyes se suma a ese recuerdo y recupera una escena familiar que todavía conserva en la memoria: "Íbamos en un Simca 1200 color marrón, que un día pintaron de blanco como si eso significara cambiar de coche".