"Soy practicante"
Joaquín Reyes sorprende a Gonzo sincerándose sobre sus creencias religiosas: "Sí tengo fe, a lo mejor no tanta como Christian Gálvez"
Durante el viaje de Salvados hacia El Mojón, Gonzo conversa con Joaquín Reyes sobre la educación religiosa que recibió en casa, sus creencias actuales y su particular visión de la Iglesia.
La entrevista de Gonzo a Joaquín Reyes en Salvados continúa durante el viaje desde Albacete hasta la playa de El Mojón (Murcia) y entra en un terreno menos habitual para el cómico: la religión. El cómico explica que sus padres pertenecían a una comunidad cristiana y que durante su infancia vivió la fe como parte de la vida familiar.
"No se te pegó lo de la fe", refiere Gonzo. "Sí tengo fe. A lo mejor no tanta como Christian Gálvez, pero sí soy practicante", corrige al periodista.
Reyes se define como católico, aunque mantiene una visión crítica sobre determinadas posiciones de la Iglesia: "Tengo una visión particular sobre la Iglesia. Le pediría que evolucionara y superara cosas como el celibato. Tampoco tiene sentido no aceptar la homosexualidad. En todo caso, estoy dentro de la Iglesia y es así, soy católico".
Su relación con la religión está vinculada a la educación que recibió de sus padres. Durante los veranos, además, acudía con su familia a un campamento cristiano en Alcocéber: "Eran movimientos dentro de la Iglesia que tenían un compromiso con los pobres y una visión de la Iglesia más avanzada. Combinábamos la fe con el ocio veraniego. Era fantástico".
Gonzo, sin embargo, es ateo, y cree que esa es una de las mayores decepciones que le ha dado a sus padres. "Recientemente, mi padre me preguntó si había dejado de creer por completo. Recuerdo su cara cuando le dije que sí", cuenta Gonzo. Joaquín le pregunta por lo que le hizo perder la fe y el periodista recuerda su etapa en un "colegio de curas": "Los mismos curas que me decían que eso era lo que había que hacer, ser bueno con todo el mundo, luego los veía y su actitud y su comportamiento no tenía que ver. Había una falta de coherencia total".
Joaquín, al contrario que él, fue a un colegio público y laico. Su madre fue maestra toda su vida y él y sus hermanos iban al colegio en el que ella trabajaba. "Entendíamos que la religión es algo que tiene que estar fuera de las escuelas. Puedes apuntar a tus hijos a catequesis. Yo creo en la educación laica. Esto puede parecer una contradicción, pero para mí, no lo es", aclara.