10 años de inhabilitación
Sin sueldo ni paro y con una deuda de 100.000 euros por una "prestación envenenada": la situación de Acayro tras la inhabilitación
El exjuez Luis Acayro Sánchez explica en Salvados que lleva casi cuatro años sin trabajar, no puede ejercer como abogado por sus antecedentes penales y afronta una reclamación estatal superior a 100.000 euros.
Luis Acayro Sánchez explica en Salvados la delicada situación económica y laboral que atraviesa tras haber sido inhabilitado por el Supremo durante diez años y llevar casi cuatro sin poder trabajar.
El exmagistrado sitúa el origen de los problemas que han marcado su trayectoria profesional en su etapa como juez en Castro Urdiales (Cantabria). En la entrevista con Gonzo el exmagistrado reconoce que cree que "no haber mirado a otro lado" en aquella localidad cántabra que podría compararse con la Marbella del caso Malaya fue el origen de sus problemas.
El juez llegó allí en 2007 y permaneció allí ocho años, durante los que investigó distintas causas relacionadas con la corrupción administrativa y urbanística. Unas pesquisas que afectaban a responsables políticos y a diferentes ámbitos del Ayuntamiento.
Gonzo le pregunta hoy, casi 20 años más tarde de aquello, si intentó "jugar un partido en una liga que no te correspondía", tanto por aquellas investigaciones como por su enfrentamiento en la disputa por la presidencia del Tribunal Superior de Justicia con López del Moral. "Ahora, con la perspectiva que puede dar el tiempo, posiblemente, hubiese sido más prudente", admite.
"Honestamente, no sé si me hubiese atrevido a ordenar la investigación. Si yo sé que tiene el coste tan alto que ha tenido, no sé si me hubiese atrevido", reflexiona en el programa de laSexta.
Casi cuatro años sin poder trabajar
Las consecuencias de su situación judicial también han condicionado su vida laboral y económica. Acayro explica que los antecedentes penales derivados de su condena le impiden colegiarse como abogado, por lo que tampoco puede ejercer esa profesión. Una circunstancia que le cierra la puerta a seguir trabajando en el ámbito al que ha dedicado buena parte de su vida.
"Yo desde los 18 años, siempre me he dedicado a lo mismo, al Derecho", cuenta al explicar su situación. "Pero ahora no puedo", lamenta.
A esa imposibilidad de trabajar se suma el tiempo que ha permanecido apartado de su actividad profesional. Según relata ante Gonzo, acumula casi cuatro años entre la suspensión de empleo y sueldo y la tramitación de los recursos. "Pues no he podido trabajar", resume. Durante este periodo, explica, su actividad se ha limitado a "estudiar y hacer deporte".
Una prestación que puede convertirse en una deuda de más de 100.000 euros
La situación económica del exmagistrado se complica, además, por las cantidades que puede verse obligado a devolver al Estado. Acayro no cobra el paro. Lo que recibió durante la suspensión de empleo y sueldo, explica, fue una prestación de la Administración vinculada al resultado de los recursos que había presentado.
El exjuez la define como una "prestación envenenada", porque el dinero recibido queda condicionado a la resolución del procedimiento. "Porque está condicionado al resultado del recurso", explica. Acayro advierte de que, si la resolución se demora durante años, el afectado puede seguir percibiendo esa prestación durante todo ese periodo, pero tendría que afrontar después una posible reclamación económica si su impugnación es desestimada.
En su caso, el Ministerio le reclama las cantidades que recibió desde julio de 2022, con intereses muy elevados. Gonzo le pregunta si ya ha tenido que devolver ese dinero, pero el exmagistrado aclara que todavía no lo ha hecho: "No, me lo están reclamando, lo tengo recurrido".
La cantidad supera los 100.000 euros.