Su análisis
Teresa Rodríguez señala los grandes errores de Podemos: "El PSOE siempre se apropia de tus logros y te hace partícipe de sus contradicciones"
Las protestas actuales por la vivienda llevan a Teresa Rodríguez a revisar las decisiones que tomó Podemos tras el 15M. Entre ellas sitúa la entrada en el Gobierno de Pedro Sánchez como uno de los grandes errores.
Teresa Rodríguez contempla desde Cádiz el nuevo ciclo de movilización mientras recuerda con Gonzo en Salvados su propia trayectoria política, desde el 15M hasta Podemos y posteriormente Adelante Andalucía. En ese recorrido identifica un momento especialmente decisivo: la entrada de Podemos en el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
"Eso ya lo defendí en su momento y perdí aquel debate", recuerda. La mayoría, explica, consideraba entonces que había que entrar en el Gobierno y ocupar ministerios. Ella, no. "El PSOE siempre tiene la capacidad de apropiarse de tus logros y de hacerte partícipe de sus contradicciones", afirma.
Rodríguez decidió abandonar el proyecto cuando Podemos entró a gobernar con Pedro Sánchez. También influyó, según explica, que consideraba que la organización estaba dirigida desde Madrid. "De Andalucía no me daban ni los censos", recuerda. "En el momento en el que entraron a gobernar con Pedro Sánchez ya nos teníamos que olvidar de todas las reivindicaciones de Andalucía", explica.
Su respuesta fue apostar por una organización soberanista andaluza autónoma del PSOE. La razón, explica, es que el Partido Socialista "siempre te conduce al mismo lugar: medidas insuficientes, parches, decepciones y sometimiento al poder económico".
Los personalismos y el 'mesianismo'
Teresa Rodríguez recuerda que, ya en 2014, dentro de Podemos eran conscientes de que tendrían que hacer frente a ataques policiales, mediáticos y judiciales. Pero también existía entonces un debate interno sobre la necesidad de evitar los personalismos, porque, como explica, "es muy fácil atacar a un líder".
La dirigente andaluza considera que aquellas figuras fueron útiles en los primeros momentos, pero que también contribuyeron a "ese cierto mesianismo que tuvo siempre Podemos". No señala únicamente a Pablo Iglesias. "Cualquiera de nosotros éramos como los Rolling Stones cuando íbamos a dar mítines y había miles de personas", reconoce.
A su juicio, Podemos perdió entonces la oportunidad de trasladar ese protagonismo a los círculos y a las organizaciones de base formadas por personas activistas y militantes. "Se evitaba sistemáticamente que esa gente tuviera protagonismo", admite. Y lo resume de forma tajante: "Eso fue un error".
Gonzo recuerda entonces una frase que pronunció Esperanza Aguirre cuando las plazas todavía estaban llenas durante el 15M: "Si quieren cambiar las cosas, que se presenten a las elecciones". El periodista bromea con Teresa Rodríguez sobre lo que, visto con perspectiva, parecía anticipar aquella invitación: "Cómo sabía Esperanza Aguirre los líos en los que os ibais a meter".
La pregunta lleva a Rodríguez a reflexionar sobre si el paso del movimiento social a la política institucional terminó desactivando parte de aquella fuerza. La andaluza reconoce que "el nacimiento de Podemos y su crecimiento exponencial no lo esperaban ni lo deseaban", pero considera que las instituciones tienen capacidad para desactivar los movimientos.
Según explica, el sistema institucional no está diseñado para facilitar cambios revolucionarios y la presencia en las instituciones tiene importantes limitaciones. Por eso defiende una combinación entre representación política y movilización social: "Hay que tener un pie en las instituciones, pero mil pies en las calles". "Algunas veces, los movimientos sociales cambian más cosas que los diputados en las instituciones", añade.
Gonzo le pregunta entonces qué ocurrió con la ilusión que Podemos despertó en sus primeros años y "en qué momento empezó a torcerse la cosa". Rodríguez reconoce que necesitaría más tiempo para analizar todo lo sucedido y asegura que tiene "shock postraumático" de aquella etapa.
Al tratar de identificar las causas, señala varias claves: "La falta de democracia interna y de construcción colectiva y de reglamentación interna para que fuera un ambiente saludable". Pero también apunta a un factor externo: "Por otro lado, al sistema no le interesa para nada que una organización de esas características avanzara".