¿Dónde está?
José Antonio Rodríguez Salas, sobre la posible ocultación de los restos de Lorca: "Está saliendo la verdad muchos años después"
El político señala que, en 1986, durante las obras de un parque de Alfacar se encontraron restos humanos que podrían corresponder al poeta y a aquellos que fueron asesinados junto a él.
La excavación en Alfacar duró unos 40 días, de trabajo de campo y laboratorio. Francisco Carrión, director de la excavación arqueológica, recuerda que, trabajaban 12 personas. Casi dos meses de búsqueda después, aquella pista parecía un punto final. Pepa Merlo, filóloga, experta en Lorca, indica que en ese lugar nunca hubo enterrado nada, ni siquiera se había movido la tierra.
Ian Gibson recuerda que en el diario 'Ideal' se publicó, un año antes, que durante las obras del parque cercano olivo donde habría sido fusilado Lorca, se habían encontrado restos humanos y que la Diputación había decidido trasladarlos. Nadie había tenido en cuenta esa información, publicada en 2008, durante la excavación.
Jose Antonio Rodríguez Salas, escuchó hablar de esos restos en 1986 cuando solo tenía 20 años. Él trabajaba en ese momento en la Diputación de Granada. "El primer testimonio que tengo de los restos humanos que se habían encontrado es del año 86", recuerda.
Rodríguez Salas explica que un hombre del pueblo vio todo el proceso de construcción del parque y le contó "que los empleados de la Diputación habían encontrado restos en el perímetro de la cerca. Y que esos restos, cuando los sacaron, pues lo llevaron a esta fuente".
Entonces, decidió investigar por su cuenta. Unos obreros estaban preparando la zona para construir una fuente en honor a Federico García Lorca para conmemoran los 50 años de su asesinato. Estos encontraron restos de cuerpos y alguna pista que cuadra con los que habían sido asesinados junto al poeta.
"Me confirmaron que, efectivamente, habían salido restos", cuenta, "había restos humanos, pero también había restos del vestido que llevaba a cada persona y también de un resto de unas maderas que podía coincidir con los restos de la muleta de este hombre, Dióscoro Galindo".
Las autoridades, en ese momento, no dijeron nada. "Todo fue la premura por inaugurar el parque, coincidiendo con el aniversario de la muerte de Federico García Lorca", expone Rodríguez Salas, "creo que en esa época pensaban que todo era mucho más fácil de ocultar y está saliendo la verdad muchos años después”.
"Salieron huesos y los huesos se ocultaron en otro sitio del parque, esto se calló durante 20 años, fue totalmente ilegal", afirma Ian Gibson, "entre esos huesos podían haber estado los de Lorca y lo saben".