La presión de los socios
De los topes al alquiler a las viviendas de la Sareb: las medidas de la izquierda con las que el PSOE "arrastra los pies"
"La mayor parte de la innovación en materia de vivienda se produce fuera del PSOE, que primero dice que es inconstitucional, después que no se puede hacer por el mercado y cuando se va viendo que es trabajable y por la presión de la calle muchas medidas se acaban aceptando", afirma Javier Buró.
Es 2018 y Pedro Sánchez enumera su lista de tareas pendientes para cuando eche al Gobierno de Mariano Rajoy, cercado por la corrupción. Entre ellas está poner freno a "la burbuja que sufre la vivienda".
La receta socialista es que los contratos de alquiler vuelvan a durar cinco años y limitar las fianzas que pueden pedir los propietarios. Medidas que anuncia un sonriente ministro aún sin 'mácula', José Luis Ábalos.
Sin embargo, los partidos que han permitido que el PSOE llegue a la Moncloa no se contentan con eso. Ada Colau reclama regular el mercado del alquiler, medida que Ábalos rechaza.
Unidas Podemos deja caer el decreto de vivienda del recién estrenado Gobierno porque le parece flojo, mientras que Sánchez saca pecho de su progresista moderación y rechaza las medidas intervencionistas que "a los propietarios les ponían en una situación complicada".
Pero el tiempo y las elecciones pasan y el resistente Sánchez sigue necesitando a los que están a su izquierda para gobernar. Desde la izquierda del PSOE vuelven a insistir con los topes al precio del alquiler y, de nuevo, Ábalos fija la postura socialista: nada de intervenir el mercado inmobiliario, porque aunque la vivienda es un derecho constitucional "también es un bien de mercado que genera actividad económica".
Un año más tarde, mientras las movilizaciones se suceden, Podemos consigue apretar a su socio de Gobierno. El Ejecutivo lleva al Congreso una ley de vivienda que contempla limitar los precios del alquiler.
La declaración de las zonas tensionadas no es la única petición que el PSOE acaba aceptando. En 2022 la formación morada había llevado al Congreso una iniciativa para que los pisos que se había quedado la Sareb sirvieran para engordar la oferta de vivienda social.
El PSOE votó que no, pero meses después, en plena precampaña de las autonómicas, Sánchez hizo un curioso anuncio: la movilización de hasta 50.000 viviendas de la Sareb para alquiler asequible.
"Nuestro partido socialdemócrata en materia de vivienda arrastra los pies", afirma Javier Buró, gerente de la empresa pública de Navarra, para el que la mayor parte de la innovación en materia de vivienda "se produce fuera del PSOE, que primero dice que es inconstitucional, después que no se puede hacer por el mercado, después que Europa no lo permitiría y después cuando se va viendo que es trabajable y también por la presión de la calle muchas medidas se acaban aceptando".
*Puedes ver el programa completo de laSexta Columna 'En tiendas y en campaña. La última llave de Sánchez' en atresplayer.