Aumentan las tensiones
Trump endurece su discurso de "ley y orden" sobre las protestas y deja abierta la puerta a la intervención federal
Los detalles El mandatario dice haber dado órdenes a agencias federales como ICE y la Patrulla Fronteriza para que actúen "con firmeza" ante cualquier ataque de "agitadores".
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que las fuerzas federales no intervendrán en protestas o disturbios a menos que las autoridades locales lo soliciten. Sin embargo, afirmó que el Gobierno federal protegerá con firmeza edificios y propiedades federales, instruyendo a ICE y la Patrulla Fronteriza a actuar ante ataques. Trump calificó a los manifestantes de "agitadores" y advirtió de consecuencias severas para quienes ataquen a agentes o propiedades federales. Algunos demócratas temen que invoque la Ley de Insurrección, permitiendo el uso de fuerzas militares. Aunque firme, Trump parece suavizar su discurso ante la opinión pública y tensiones internas.
* Resumen supervisado por periodistas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este sábado en su red social que ha dado instrucciones a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, para que las fuerzas federales no intervengan en protestas o disturbios en los distintos estados donde se ha producido salvo que las autoridades locales o estatales soliciten expresamente ayuda.
Según el mandatario republicano, la gestión del orden público corresponde en primer lugar a los gobiernos estatales y municipales. No obstante, el mandatario introdujo un matiz clave en su mensaje: el Gobierno federal sí actuará de manera contundente para proteger los edificios y propiedades federales, como juzgados, oficinas gubernamentales, parques y otras instalaciones de la Administración.
Para ello, aseguró haber dado órdenes a agencias federales como ICE y la Patrulla Fronteriza para que actúen "con firmeza" ante cualquier ataque a este tipo de infraestructuras. Trump empleó un lenguaje especialmente duro al referirse a los manifestantes, a quienes calificó de "agitadores", "anarquistas" e "insurreccionistas" y advirtió de que no se tolerarán agresiones contra agentes federales ni daños a vehículos oficiales.
"Consecuencias iguales o mayores"
"Si ocurre, esas personas sufrirán consecuencias iguales o mayores", afirmó. El presidente citó como ejemplo los incidentes ocurridos recientemente en Eugene, Oregón, donde, según su versión, un grupo de manifestantes irrumpió en un edificio federal causando graves destrozos y acosando a empleados, mientras la policía local no actuó para detenerlos. "No habrá escupitajos en la cara de nuestros oficiales, no habrá golpes o patadas a los faros de nuestros autos, y no habrá lanzamiento de piedras o ladrillos contra nuestros vehículos ni contra nuestros Guerreros Patriota", añade.
Asimismo, Trump aseguró que situaciones como esta "no volverán a permitirse". Aunque el mensaje parece insistir en que la responsabilidad principal recae en los estados, que ya cuentan con policías locales, policías estatales e incluso la Guardia Nacional, el republicano dejó claro que el Gobierno federal intervendrá si las autoridades locales se declaran incapaces de controlar la situación.
En ese caso, afirmó, la respuesta será "rápida y metódica", como, según él, ocurrió durante los disturbios en Los Ángeles el año pasado. Este tipo de declaraciones encajan en una línea discursiva que la Administración Trump viene reforzando desde hace meses, en la que se describe a parte de los manifestantes como una amenaza interna.
En este contexto, varios líderes demócratas y al menos una docena de senadores han expresado su preocupación ante la posibilidad de que Trump invoque la Ley de Insurrección, una norma que permitiría el despliegue de las Fuerzas Armadas para realizar tareas policiales dentro del país.
De llegar a producirse un escenario así, el uso de unidades militares, como los marines, para contener protestas supondría una escalada sin precedentes recientes y marcaría un punto de inflexión en la respuesta del Gobierno federal a la conflictividad social.
Pese al tono firme del mensaje, algunos analistas interpretan que en los últimos días Trump ha intentado suavizar parcialmente su discurso, en un contexto marcado por la reacción de la opinión pública tras los asesinatos de Renée Good y Alex Pretti ocurridos en Minneapolis y por tensiones internas dentro de su propia administración.
"A todos los gobiernos locales, gobernadores y alcaldes que se quejan: háganos saber cuándo estén listos y estaremos allí. Pero, antes de hacerlo, deben usar la palabra 'POR FAVOR'. Fui elegido con una política de control fronterizo (que ahora ha sido perfeccionada), seguridad nacional y LEY Y ORDEN. ¡Eso es lo que América quiere, y eso es lo que América está obteniendo!", ha sentenciado.
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