MEJORA EL RENDIMIENTO DE TU ORDENADOR
Acelera el rendimiento de Windows con estos ajustes rápidos
Con el paso del tiempo y el uso Windows comienza a ir más despacio, esto es lo que puedes hacer para mejorar su rendimiento.
Uno de los problemas más habituales con los que nos encontramos es la lentitud del ordenador. Sobre todo cuando este tiene ya un tiempo, aunque no podemos considerar que esté obsoleto por este motivo. Esto sucede por la acumulación progresiva de procesos en segundo plano y las configuraciones predeterminadas las cuales están optimizadas para el ahorro de energía y la estética del sistema. A continuación te contamos cómo recuperar la velocidad pérdida.
Tres ajustes para devolverle la velocidad a tu ordenador
No siempre es necesario cambiar de ordenador cuando este empieza a ralentizarse. Realizar a tiempo labores de mantenimiento y llevar a cabo una serie de ajustes puede ser la solución. Con planes de acción como el que te contamos a continuación podrás devolverle la vida a tu equipo.
Uno de los momentos en los que más notamos esa bajada de rendimiento es el arranque. La instalación de aplicaciones con el paso del tiempo repercute de forma negativa. Sobre todo si lo que instalamos son juegos, app de mensajería, servicios en la nube e incluso las propias utilidades del fabricante. iniciar todas estas al mismo tiempo, provocan un atasco masivo en la memoria RAM y el procesador. Para aliviar esta carga solo debemos seguir los siguientes pasos:
- Desde el escritorio presiona al mismo tiempo Ctrl + Shift + Esc, lo que nos da acceso al administrador de tareas.
- Selecciona la pestaña Aplicaciones de arranque.
- Para identificar las app, con mayor impacto en el arranque debes fijarte en la columna “impacto de inicio”
- Pulsa el botón derecho sobre estas para “deshabilitar” aquellas app que tienen un impacto mayor y que no es necesario que arranquen al mismo tiempo que el equipo.
- De manera que para seguir usándolas tendremos que abrirlas de forma manual.
Para mantener la estética del sistema Windows utiliza una serie de sombras y animaciones que se ejecutan de forma automática. Estas exigen un trabajo extra al sistema, por lo que se pueden prescindir de estas.
- Para ello, pulsa Windows + R, para abrir el comando “ejecutar”.
- En el cuadro de diálogo escribe sysdm.cpl, lo que nos da acceso a las propiedades del sistema.
- Selecciona “opciones avanzadas” y pulsa en “configuración” dentro del apartado Rendimiento.
- Para desactivar las animaciones superfluas, marca la opción “ajustar para obtener el mejor rendimiento”
- Aplica y acepta. Aunque ahora la interfaz tendrá un aspecto más clásico y plano, mejorará su velocidad de reacción.
Por último, debemos realizar un ajuste en lo que respecta a la optimización de la energía. El ahora de energía supone un freno para el procesador en lo que respecta a la velocidad. Para liberar toda la potencia, solo debemos aplicar estos cambios.
- Abre el panel general de la configuración de Windows.
- Desde este, pulsa sobre “sistema”, donde encontramos la opción “energía y batería”
- Selecciona el modo ahorro de energía, donde debemos cambiar el ajuste, seleccionado ahora “Máximo rendimiento”.
Debemos tener en cuenta que en caso de portátiles reducirá la autonomía de la batería. Por lo que para aumentar la potencia y velocidad de procesado debemos sacrificar la eficiencia energética.
Tres ajustes con los que conseguiremos un plus de velocidad de procesado y para los que no es necesario tener conocimientos técnicos avanzados.