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PELIGRO LETAL
La oruga procesionaria puede ser fatal para nuestra mascota, por eso es vital saber con antelación dónde hay más riesgo de cruzarse con ella, esta app te ayuda a evitarla.
Con el fin del invierno y la llegada de las temperaturas más cálidas, los entornos verdes como bosques y parques se transforman en un lugar peligroso, tanto para nuestras mascotas como para nosotros. Un enemigo que camina en fila, pequeño y peludo, la procesionaria. A continuación, te contamos cómo saber si el lugar por el que paseamos está afectado por esta especie.
Las procesionarias del pino, como su nombre indica, hacen sus nidos en torno a sitios donde se encuentran estos árboles. Por lo que, si nos encontramos con estos, es importante no manipularlos e informar a las autoridades, para que procedan a retirarlos de forma segura. Una de las utilidades de la app Doguify está en la posibilidad que nos ofrece de localizar las posibles amenazas con las que podemos encontrarnos, como puede ser esta oruga. A través de su mapa colaborativo, podemos no solo consultar dónde encontrar su presencia, sino que también podemos advertir al resto de usuarios de la misma.
Gracias a la solidaridad de los usuarios, y a través de un sistema intuitivo, podemos visualizar en tiempo real dónde se encuentran las “zonas calientes” con presencia de nidos. Estas se marcan con alertas geolocalizadas en el mapa, además de en listado con los lugares. Nos ofrece la opción de recibir notificaciones al acercarnos a estas zonas, alimentándonos de su presencia, además de otros peligros a los que podemos enfrentarnos cerca de las zonas que visitas habitualmente.
Del mismo modo, cualquier usuario de la app puede alertar al resto si se encuentra frente a un nido o una hilera de orugas, señal inequívoca de la infestación. Seleccionada la alerta “oruga procesionaria”, marcando su posición exacta en el mapa, pudiendo incluso incluir una fotografía en la app. De esta forma, podemos decidir en tiempo real un cambio de ruta para evitar enfrentarnos a esta. Evitando entrar en las zonas afectadas y previniendo el contacto con la oruga.
El gran peligro de esta especie no solo está en el contacto directo, también reside en la capa de pelo que las recubre y que es habitual que se desprenda flotando en el aire. Lo que puede provocar la intoxicación de nuestra mascota, simplemente por el hecho de olisquear el aire infestado. La inhalación de la toxina thaumatopina, que se encuentra en el pelo de la procesionaria, puede provocar
Por lo que se recomienda acudir al veterinario de forma inmediata si se sospecha haber entrado en contacto. Es en estos casos en los que la tecnología y la prevención juegan un papel muy importante en el cuidado de nuestras mascotas.