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C/2026 A1 (MAPS)
Su paso cercano al Sol podría hacerlo visible sin ayuda óptica, pero también pone en riesgo su propia existencia.
Los cometas se han convertido en objetos clave para la ciencia. Ahora, uno vuelve a centrar la atención: el C/2026 A1 (MAPS), un cometa del grupo Kreutz (los llamados "rasantes solares") que podría ofrecer un breve espectáculo visible desde la Tierra.
Descubierto el 13 de enero de 2026 en el desierto de Atacama, ya puede observarse con telescopios y prismáticos al atardecer. En lugares como España, ha ido ganando altura en el horizonte durante marzo, aunque también se acercará visualmente al Sol, por lo que acabará perdiéndose en el resplandor del crepúsculo.
Según el medio The Conversation, en torno a este 1 de abril, cuando esté a unos 13 grados del Sol, su brillo podría ser suficiente como para verse a simple vista en condiciones favorables, especialmente tras la puesta. Las previsiones más optimistas incluso apuntan a que, si no se desintegra antes, podría llegar a ser visible en pleno día cerca del Sol, aunque esto entraña riesgos para la vista sin la protección adecuada.
Aun así, su destino es incierto. Muchos cometas de este tipo se fragmentan antes de alcanzar el perihelio (el punto de la órbita en el que se encuentra más cerca del Sol), pero su comportamiento sugiere que podría ser más grande de lo habitual. Si sobrevive lo suficiente, podría desarrollar una cola brillante y convertirse en uno de los cometas más llamativos de los últimos años.