OCULTO BAJO EL OCÉANO

Descubren concentraciones récord de oro en el fondo marino

Los científicos lo han bautizado como "oro invisible" porque está atrapado en forma de nanopartículas o incluso de átomos individuales dentro de la pirita.

Lingotes de oro iStock

Japón podría haber encontrado uno de los mayores tesoros ocultos del planeta. Un equipo de investigadores ha descubierto concentraciones récord de "oro invisible" en un cráter volcánico submarino situado a unos 350 kilómetros al sur de Tokio, un hallazgo que podría impulsar la minería en aguas profundas, aunque también ha reavivado el debate sobre sus consecuencias ambientales.

El yacimiento se encuentra en las chimeneas hidrotermales de Higashi-Aogashima, donde los fluidos calientes expulsan minerales que forman depósitos ricos en metales preciosos. Según el estudio, publicado en Scientific Reports, este lugar alberga las mayores concentraciones de oro detectadas hasta la fecha en este tipo de entornos.

Lo más llamativo es que gran parte del metal no puede verse a simple vista. Los científicos lo han bautizado como "oro invisible" porque está atrapado en forma de nanopartículas o incluso de átomos individuales dentro de la pirita, un mineral conocido popularmente como el "oro de los tontos".

Gracias a una técnica de análisis de alta precisión, los investigadores comprobaron que ese mineral esconde una cantidad de oro mucho mayor de la que se pensaba. Además, el yacimiento se encuentra a una profundidad relativamente accesible en comparación con otros depósitos submarinos, lo que lo convierte en un objetivo muy atractivo para una futura explotación.

Sin embargo, la posible mina plantea un importante dilema. Las chimeneas hidrotermales son ecosistemas únicos donde habitan especies altamente especializadas, como gusanos tubícolas, crustáceos, corales, peces y pulpos adaptados a condiciones extremas. Por ello, numerosos científicos y varios países del Pacífico defienden una moratoria a la minería submarina hasta conocer mejor sus efectos sobre estos hábitats.

Japón, sin embargo, continúa investigando esta posibilidad. De momento no existe ninguna mina comercial de oro en el fondo del océano, pero este descubrimiento podría acercar ese escenario. La gran pregunta ahora es si merece la pena extraer estas enormes reservas de oro o preservar uno de los ecosistemas más desconocidos del planeta.