UN DESCANSO DESPUÉS DE COMER
Dormir la siesta a diario podría ser una señal de alerta de demencia, según un estudio
Una nueva investigación ha descubierto que quienes dormían la siesta todos o casi todos los días presentaban una tasa de demencia un 48% mayor que quienes apenas lo hacían.
Dormir la siesta después de comer es una costumbre habitual, especialmente entre las personas mayores. Sin embargo, hacerlo con mucha frecuencia o quedarse dormido sin querer durante el día podría estar relacionado con un mayor riesgo de desarrollar demencia. Así lo apunta una nueva investigación publicada en The Journals of Gerontology, que ha analizado los hábitos de sueño de casi un millar de adultos mayores.
El estudio examinó los datos de 995 personas de 65 años o más que no tenían demencia al inicio de la investigación. Durante un seguimiento medio de cinco años, los investigadores observaron que quienes dormían la siesta todos o casi todos los días presentaban una tasa de demencia un 48% mayor que quienes apenas lo hacían.
La duración y el tipo de siesta también parecían influir. Las personas que se quedaban dormidas involuntariamente durante el día tenían una tasa de demencia un 39% superior, mientras que quienes dormían siestas de 30 minutos o menos presentaban una tasa un 40% mayor que quienes no tenían este hábito.
Los investigadores advierten, no obstante, de que estos resultados no significan que dormir la siesta provoque demencia. El estudio es observacional y, por tanto, no permite establecer una relación de causa y efecto. De hecho, una mayor necesidad de dormir durante el día podría ser una consecuencia de los cambios que se producen en el cerebro durante las primeras fases del deterioro cognitivo.