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¿A QUÉ HORA VAS AL GYM?
Una investigación concluye que el ejercicio dentro de las cuatro horas antes de dormir se asocia con peor calidad de sueño.
¿Te gusta hacer ejercicio por la noche… pero te preocupa que pueda fastidiar tu sueño? Tranquilo, la ciencia dice que la cosa no es tan simple.
Algunos estudios recientes muestran que hacer actividad ligera o moderada por la noche, como caminar, estiramientos o yoga, puede incluso ayudar a dormir mejor, relajando tu cuerpo y reduciendo el estrés.
Pero ojo: no todo vale. Si tu entrenamiento es intenso, una sesión de alta intensidad, pesas o cardio fuerte, y termina cerca de la hora de dormir, puede ocurrir lo contrario. Tu cuerpo estará activado: pulso acelerado, temperatura elevada, sistema nervioso activo… y eso puede dificultar que te duermas pronto o que logres un descanso profundo.
De hecho, una gran investigación reciente con miles de participantes concluye que el ejercicio dentro de las cuatro horas antes de dormir se asocia con peor calidad de sueño.
Entonces: sí, puedes entrenar de noche. Solo asegúrate de ajustar intensidad y horario. Un paseo suave, estiramientos o yoga a media tarde‑noche pueden venir de perlas. Pero si vas a darle duro, mejor terminar con margen suficiente para que tu cuerpo se relaje antes de descansar.
La clave: escuchar a tu cuerpo y observar cómo responde tu sueño.
También influye algo muy personal: no todos reaccionamos igual. Hay personas que, incluso tras un entrenamiento exigente, sienten una especie de "bajón" posterior que les ayuda a dormir, mientras que otras necesitan varias horas para que su ritmo cardíaco y su mente vuelvan a la calma. Factores como la edad, el nivel de forma física o incluso el estrés acumulado del día pueden marcar la diferencia.
Otro punto importante es la rutina posterior al ejercicio. Incorporar una vuelta a la calma real —estiramientos suaves, respiración profunda, ducha templada y evitar pantallas brillantes— puede facilitar esa transición hacia el descanso. Al final, más que prohibir el ejercicio nocturno, se trata de integrarlo de forma inteligente en tu día. Dormir bien y moverte con regularidad no son enemigos: con un poco de planificación, pueden ser grandes aliados.