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ALIMENTACIÓN Y SALUD
Un nuevo estudio señala que el posible beneficio depende de la genética y advierte sobre los riesgos de la carne procesada.
Un nuevo estudio sugiere que aumentar el consumo de carne podría estar relacionado con un menor riesgo de demencia, aunque no aplica a todo el mundo.
La investigación encontró que este posible beneficio solo aparece en personas con ciertas variantes genéticas del gen APOE, asociadas a mayor riesgo de Alzheimer.
En este grupo, quienes comían más carne mostraron un deterioro cognitivo más lento y menos probabilidades de desarrollar demencia con el tiempo.
Sin embargo, en personas sin ese perfil genético no se observaron los mismos efectos, lo que sugiere que la dieta podría influir de forma diferente según cada individuo.
El estudio también advierte que no todos los tipos de carne tienen el mismo efecto: una mayor proporción de carne procesada se asocia con un mayor riesgo de demencia, independientemente de la genética.
Los expertos advierten que se trata de un estudio observacional, por lo que no demuestra causa directa, y subrayan la necesidad de más investigaciones antes de cambiar las recomendaciones dietéticas.