LÚNULAS

Este cambio en tus uñas puede ser un signo de una enfermedad oculta

Según una revisión científica, un sutil cambio en las uñas podría estar relacionado con enfermedades cardiovasculares, hepáticas o autoinmunes.

Uñas iStock

Las uñas pueden revelar pistas sobre nuestro estado de salud y, en algunos casos, problemas que aún no han dado síntomas. Un nuevo estudio advierte de que las lúnulas rojas podrían estar relacionadas con enfermedades cardiovasculares, hepáticas o autoinmunes.

La investigación, publicada en la revista American Journal of the Medical Sciences, ha revisado décadas de estudios de casos y concluye que este signo poco frecuente puede estar asociado con afecciones como la insuficiencia cardíaca, la cirrosis hepática, la artritis reumatoide o determinadas enfermedades del tejido conectivo.

Las lúnulas son las pequeñas zonas blanquecinas con forma de media luna que aparecen en la base de las uñas, especialmente visibles en los pulgares. Su función es producir nuevas células de queratina, que formarán el resto de la uña.

Uñas quebradizas | iStock

Lo habitual es que sean blancas, pero en raras ocasiones pueden adquirir un tono rojizo. Los investigadores creen que este cambio podría deberse a una dilatación de los pequeños vasos sanguíneos situados bajo la uña, lo que aumentaría el flujo de sangre en esa zona.

Aunque la causa exacta todavía no está clara, los expertos consideran que este fenómeno podría reflejar la presencia de una enfermedad en otra parte del organismo.

La revisión científica señala que las lúnulas rojas aparecen con mayor frecuencia en personas con:

  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Cirrosis y otros trastornos hepáticos.
  • Enfermedades autoinmunes, como la artritis reumatoide.
  • Trastornos reumatológicos.
  • Enfermedades del tejido conectivo.

También se han descrito casos asociados a alopecia areata o intoxicación por monóxido de carbono.

Los investigadores destacan que la presencia de lúnulas rojas en varias uñas a la vez aumenta la probabilidad de que exista un problema de salud sistémico. Si el enrojecimiento aparece solo en una uña, es más frecuente que se deba a una alteración local, como una infección, un hematoma o un tumor bajo la uña.

El estudio también menciona una sencilla prueba: al presionar la lúnula roja, esta puede volverse blanca temporalmente, lo que apoyaría la hipótesis de que el origen está en una alteración vascular.