PROHIBIDO TOCARLAS

No es una medusa: qué es realmente la carabela portuguesa y por qué su picadura es tan dolorosa

Este organismo aparece cada verano en algunas playas españolas y sus tentáculos pueden alcanzar hasta 50 metros de longitud.

Carabela portuguesa Pixabay

Cada verano, las carabelas portuguesas vuelven a aparecer en algunas playas españolas. Aunque a simple vista parecen medusas, en realidad no son una medusa ni un único organismo, sino una colonia formada por diferentes animales especializados.

La carabela portuguesa funciona como una especie de colmena marina. Sus individuos, llamados zooides, tienen funciones diferentes y dependen unos de otros para mantener viva la colonia.

La parte que vemos flotando sobre el agua es el neumatóforo, una especie de vela de tonos azules y morados que permite a la carabela desplazarse con el viento y las corrientes. Los gastrozoides se encargan de la digestión, los dactilozoides de la defensa y captura de presas y los gonozoides de la reproducción.

A diferencia de las medusas, no se propulsa por sí misma. Se deja llevar por el viento y las corrientes marinas y, si se siente amenazada, puede desinflar su flotador y sumergirse.

Bajo el agua se encuentran sus largos tentáculos, que pueden alcanzar hasta 50 metros y contienen las células responsables de inyectar el veneno.

¿Por qué su picadura duele tanto?

La carabela portuguesa utiliza sus tentáculos para capturar a sus presas. En ellos tiene nematocitos, unas células que funcionan como pequeños arpones.

Cuando un tentáculo entra en contacto con una presa, un estímulo activa estas células y hace que disparen a gran velocidad una estructura que atraviesa el tejido y libera la toxina.

En humanos, su picadura puede ser muy dolorosa y provocar diferentes reacciones, aunque casi nunca resulta mortal.

Por eso, si aparece una carabela portuguesa en la playa, lo recomendable es no tocarla ni acercarse a ella, incluso aunque parezca estar muerta: sus tentáculos pueden seguir siendo urticantes.

En caso de picadura, los expertos recomiendan seguir las indicaciones de los servicios de socorrismo y evitar remedios caseros que puedan empeorar la lesión.