SALUD

El síntoma de una enfermedad potencialmente mortal que puede confundirse con un bronceado

El oscurecimiento de la piel puede ser uno de los signos de esta rara afección, que también puede provocar cansancio extremo, mareos, vómitos y otras complicaciones graves.

Cuerpo bronceado iStock

Poppy Guy, una joven británica de 29 años, viajó a Málaga para pasar unas vacaciones con su familia. Durante el viaje esperaba conseguir un tono bronceado, pero su piel comenzó a oscurecerse de una forma que llamó especialmente su atención. Lo que parecía un bronceado intenso terminó siendo uno de los signos de una enfermedad que puede llegar a ser potencialmente mortal.

Además del cambio de color de la piel, Poppy comenzó a sufrir vómitos, mareos y dificultad para respirar. Finalmente, fue diagnosticada con enfermedad de Addison y tuvo que ser ingresada en el hospital tras sufrir una crisis suprarrenal, una de las complicaciones más graves de esta enfermedad.

Según el medio Mirror, este trastorno poco común aparece cuando las glándulas suprarrenales, situadas sobre los riñones, no producen suficientes hormonas, entre ellas cortisol y, en algunos casos, aldosterona. Aunque es una enfermedad poco frecuente y no tiene cura, puede controlarse mediante tratamiento hormonal sustitutivo.

Uno de sus signos característicos puede ser precisamente el oscurecimiento de determinadas zonas de la piel, que puede confundirse con un bronceado. Este cambio puede aparecer incluso sin exposición al sol y suele ser más evidente en zonas como los pliegues de las manos, los codos, las rodillas, los labios o las cicatrices.

El NHS, el sistema de salud pública del Reino Unido, incluye entre los posibles síntomas de la enfermedad cansancio extremo, pérdida de apetito y peso, dolor abdominal, náuseas o vómitos, mareos al levantarse, debilidad muscular, antojos de alimentos salados y una mayor pigmentación de la piel.

Sin embargo, muchos de estos síntomas también pueden aparecer en otras enfermedades, por lo que un cambio en el color de la piel por sí solo no significa que una persona tenga Addison.

El principal riesgo aparece cuando se produce una crisis suprarrenal, una emergencia médica en la que los síntomas pueden empeorar rápidamente. Puede provocar deshidratación grave, presión arterial muy baja, pérdida de conciencia, convulsiones y, en los casos más graves, puede poner en riesgo la vida.

El tratamiento de la enfermedad de Addison consiste principalmente en medicamentos que sustituyen las hormonas que el organismo no produce en cantidad suficiente, como hidrocortisona, prednisolona o fludrocortisona. En determinadas situaciones, como una enfermedad, una operación o un periodo de estrés físico, puede ser necesario ajustar la medicación.