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SIENTEN TU PRESENCIA
La forma más discreta de detectar la presencia de personas en una sala es mediante estas alfombras.
Un nuevo concepto que ha llegado recientemente a nuestras vidas es el de la tecnología invisible, un concepto por el cual no somos conscientes de su presencia, puesto que no nos vemos obligados a interactuar a través de una cámara, un micrófono o pulsando un botón. Este es el caso de las alfombras inteligentes cuya superficie es capaz de realizar un análisis biométrico continuo basándose en cómo caminamos.
Al igual que sucede con otros marcadores personales como pueden ser el iris o las huellas dactilares, nuestra forma de caminar también nos diferencia del resto, ya que lo hacemos de una forma única e irrepetible. El patrón de movimiento es distinto en cada persona y esto está determinado por sus características físicas, su postura, altura, masa corporal, longitud de sus piernas y estructura ósea.
En el caso de las alfombras inteligentes, no están confeccionadas con tejidos comunes, es debajo de la fibra donde encontramos una matriz de sensores de presión de alta sensibilidad. Los cuales son capaces de detectar además de que alguien está sobre la alfombra, al mismo tiempo que en tiempo real crean patrones de la pisada. Su funcionamiento es de los más sencillos, a través del procesado de miles de puntos de datos por segundo, es capaz de analizar la huella biométrica. Para ello, basa su estudio en tres puntos fundamentalmente:
La combinación de estos datos favorece que la alfombra pueda hacer distinción entre los usuarios, pudiendo determinar si se trata de un miembro de la casa o un extraño sin hacer uso de sistemas más intrusivos como las cámaras de vigilancia. Además de para identificar a los individuos, estas pueden ayudarnos con el cuidado de la salud, incluso de las personas mayores, con la detección de cambios sutiles en la marcha que pueden ser el primer síntoma de enfermedades neurodegenerativas. Incluso alertar a los sistemas de emergencia si se produce una caída repentina.
La seguridad, es otro de los usos que se puede hacer de estos sofisticados sistemas, ya que al detectar la presencia de un intruso identificado con un patrón de marcha no identificado, cuando no debería haber nadie, puede activar la alarma silenciosa. Por último, su aplicación en la domótica avanzada, manteniendo las luces encendidas en una estancia mientras que detecte presencia, apagándose en el momento que dejemos de pisar su superficie. Algo que podemos hacer incluso con el termostato y atrás aplicaciones como reproducir música o activar otros dispositivos.
Aunque por el momento su presencia en el mercado no es significativa, estas pueden convertirse en el referente en lo que respecta a la biometría pasiva. Dando un paso más hacia una tecnología que nos reconoce y se adapta a nosotros, sin necesidad de interactuar a través de pantalla o botones, simplemente dando un paso.