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MEJORA LA EXPERIENCIA
Si tienes un televisor compatible con el estándar HDR, te contamos cómo sacarle todo el partido en tu Smart TV.
El HDR es una de las tecnologías que más ha mejorado la calidad de imagen de los televisores en los últimos años, pero también es una de las que más fácilmente puede desaprovecharse si los ajustes no están correctamente configurados.
El problema es que muchos televisores vienen con modos de imagen pensados para destacar en tiendas, con colores muy saturados y niveles de brillo exagerados que, lejos de mejorar la experiencia, terminan distorsionando el contenido tal y como fue creado. Y claro, para hacer un efecto WOW en un escaparate, es perfecto, pero si tienes un televisor compatible con HDR, es posible que no lo tengas bien configurado.
Uno de los errores más habituales es mantener el modo de imagen “Estándar” o “Vívido”. Estos perfiles están diseñados para llamar la atención en un escaparate, con colores muy intensos y un nivel de brillo exagerado que puede resultar poco natural al ver contenido HDR en casa.
Para obtener una imagen más fiel a la intención original del contenido, lo recomendable es utilizar modos como Cine, Filmmaker Mode o Experto. Estos perfiles ajustan la temperatura de color y el contraste para ofrecer una imagen más equilibrada, con tonos de piel más realistas y una iluminación más coherente.
Puede que al principio la imagen parezca menos impactante, pero en realidad se acerca mucho más a la referencia con la que se ha creado el contenido. Y con el tiempo preferirás esta calidad de imagen.
El contraste dinámico suele estar activado por defecto en muchos televisores. Y los ajustes automáticos no sientan nada bien a ninguna Smart TV, especialmente en temas relacionados con el HDR.
¿La razón? El HDR ya ha sido masterizado con unos niveles de brillo y contraste muy concretos. Si el televisor modifica estos valores de forma artificial, se perderán detalles tanto en las zonas más oscuras como en las más iluminadas.
Otro error bastante común es modificar el control de brillo pensando que así se obtiene una imagen más luminosa. En realidad, el ajuste de brillo no aumenta la intensidad de los puntos de luz, sino que modifica el nivel de negro.
Cuando se aumenta demasiado el brillo, los negros dejan de ser profundos y la imagen adquiere un aspecto lavado, perdiendo parte del contraste que hace que el HDR destaque. Y esto es especialmente notable en televisores OLED, donde el parámetro que realmente controla la intensidad de los picos de luz suele ser el ajuste de luz OLED o retroiluminación, que normalmente ya se sitúa en niveles altos automáticamente al reproducir contenido HDR.
Por último, el modo de ahorro energético puede limitar el brillo máximo del panel para reducir el consumo eléctrico. Esto tiene sentido en el uso diario del televisor, pero puede afectar negativamente al HDR.
Así que, si el sistema reduce automáticamente el brillo máximo, el HDR puede verse apagado y perder parte de su impacto visual. Si notas que la imagen parece más oscura de lo esperado incluso utilizando los modos adecuados, te recomendamos revisar la configuración de ahorro energético y desactivarla al menos durante la reproducción de contenido HDR.
Como habrás visto, son trucos muy sencillos de seguir, así que no dudes en apostar por ellos para mejorar la calidad de tu Smart TV a la hora de reproducir contenidos en HDR.