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TOPE DE GAMA
El nuevo teléfono estrena una cámara renovada, con un potente sensor telefoto, y un diseño más moderno.
La firma nipona ha presentado su nuevo móvil tope de gama, el Sony Xperia 1 VIII. Un terminal que sigue la tendencia sobria que ha caracterizado generalmente a la marca con novedades puntuales, aunque con un diseño renovado. El nuevo teléfono destaca como siempre por su cámara, no en vano Sony fabrica gran parte de los sensores de cámara de los smartphones de decenas de fabricantes, y junto a Samsung domina ese mercado, algo que debe reflejar en su tope de gama.
El nuevo teléfono de Sony llega a España en tres colores, negro, rojo y plata. Y lo hace en dos versiones, de 256GB, por 1499 euros, y de 1TB por 1999 euros, un precio sencillamente ridículo, pero por lo alto. Pero hay que tener en cuenta que te lo llevas con los auriculares de diadema Sony WH-1000XM6 de regalo, que cuesta 399 euros.
Como decimos, se trata del modelo más avanzado de Sony, y uno de los referentes en fotografía del mercado, aunque desde una perspectiva diferente a la de los móviles chinos, que están multiplicando el número de sensores de 200 megapíxeles. Aquí Sony apuesta por sensores con menor resolución, pero un gran tamaño para captar más luz, y por tanto más detalle.
Es un móvil que según Sony recoge lo mejor de los diferentes mundos de Sony, con sus míticas marcas BRAVIA o Walkman, integrándose en la pantalla y el sonido del teléfono. El terminal estrena un nuevo procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5, que es el más potente del momento en un móvil Android, y por tanto garantiza el mejor rendimiento. Esto mejora el rendimiento hasta en un 20%.
La cámara sin duda es el aspecto más interesante de este teléfono, que cuenta con tres sensores equivalentes a 16 mm, 24 mm y 70 mm. Según la firma, estas tres lentes en el teléfono son capaces de ofrecer un desempeño con poca luz que es comparable al de una cámara digital Sony de formato completo. El mayor avance en la cámara lo representa el sensor teleobjetivo con tamaño de 1/1.56 pulgadas, siendo cuatro veces más grande que este mismo sensor del anterior modelo.
Cuenta con una resolución de 48 megapíxeles. Al igual que los otros dos sensores de la cámara, que son los mismos del modelo del pasado año, el principal con un tamaño de 1/1,35 pulgadas y el ultra gran angular también con un tamaño de 1/1,56". Para acompañar a la cámara, ahora tenemos AI Camera Assistant impulsado por Xperia Intelligence.
Con esta función, al apuntar con la cámara, la IA evalúa el entorno y reconoce al sujeto para sugerir parámetros automáticos como el tono de color ideal, la elección de la lente y el nivel del efecto de desenfoque. En el caso de la pantalla, no hay novedades, y es la misma de su predecesor, con una diagonal de 6,5 pulgadas, y una tecnología de panel LPTO. Ofrece una tasa de refresco de hasta 120Hz.
La batería es un tanto decepcionante si tenemos en cuenta las enormes capacidades que manejan ya muchos móviles chinos, en este caso es la misma de su predecesor, con 5000mAh. Para un tope de gama hasta hace poco era bastante, pero este año ya hemos conocido varios con hasta 7000 mAh, por lo que es un aspecto mejorable. Además la carga rápida no es muy potente, solo entrega 30W, y 15W sin cables.
Es de los pocos topes de gama hoy en día que conserva el conector de auriculares minijack, y es por una buena razón, para disfrutar de su sonido digno de un Walkman moderno.