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SIEMPRE LIMPIAS Y EN BUEN ESTADO
Limpiar las pantallas de forma incorrecta puede causar daños irreparables. Te contamos qué debes hacer y qué no para mantenerlas siempre limpias.
Una gran variedad de dispositivos de los que usamos a diario cuenta con pantalla táctil. A menudo estas presentan suciedad en forma de polvo y huellas. Al ver el estado de esta, nuestra primera reacción es la de buscar algún producto de limpieza que tenemos en casa, como limpiacristales o alcohol, para dejarlas como los chorros del oro. Un error muy común que puede tener severas consecuencias.
Al limpiarlas con estos productos sin saberlo y sin quererlo, estamos causando un daño irreversible. Aunque nuestra intención es buena, lo cierto es que al hacerlo hemos acabado con la protección que la protege de algunos de los daños más usuales. Aunque nos pueda parecer lo contrario, las pantallas son algo más que un vidrio templado, esto es gracias al recubrimiento que los fabricantes aplican sobre estas y que trabaja como escudo para protegerlas. Se trata de una capa óleo fóbica, la cual tiene dos funciones principales.
En primer lugar, su función es la de repeler la grasa, evitando que los aceites naturales de nuestros dedos se adhieran de forma permanente a la pantalla. De manera que para eliminarlas es tan sencillo como pasar un paño suave. Al mismo tiempo que proporciona la sensación de suavidad táctil, Siendo la responsable de que los dedos se deslicen suavemente sobre el cristal al hacer scroll.
Una capa protectora que, aunque es resistente, no es indestructible, por lo que, si limpiamos la superficie de la pantalla con productos químicos como amoniaco o desinfectantes basados en alcohol, como el etílico o el isopropilato en altas concentraciones, no solo podemos dañarla, también podemos hacerla desaparecer. El efecto sobre esta película protectora es la desintegración de los polímeros que la componen, quemando o corroyendo la protección invisible de las pantallas.
Son varios los molestos problemas que comenzamos a sufrir cuando esta capa de protección desaparece, entre los que se encuentran:
Para limpiar correctamente la pantalla sin causar daños, la solución es mucho más sencilla y barata. Para ello debemos dejar atrás los productos químicos agresivos. Son muchos los fabricantes que recomiendan realizar la limpieza usando un paño de microfibra, similar al que usamos para limpiar las gafas, humedecido un poco con agua.
En el caso de que necesitemos llevar a cabo una desinfección más profunda, debemos recurrir a otros productos específicos para productos electrónicos como con las toallitas con bajo nivel de alcohol isopropílico (menos del 70%) para usarlas de forma esporádica pero nunca vertiendo líquido sobre las pantallas. Si quieres asegurar que la pantalla se mantenga como nueva por mal tiempo, debemos cuidar y proteger su capa de protección invisible.