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MUCHO CUIDADO
Cada vez más gente utiliza el móvil para pagar, es fácil, cómodo, se suele tener a mano, sin tener que buscar efectivo o la tarjeta en el monedero, sin embargo, aunque es un método seguro también puede tener sus riesgos.
Aunque el efectivo sigue siendo el método favorito por la mayoría de los españoles a la hora de pagar, la tarjeta de crédito y el pago a través de dispositivos tecnológicos como el móvil o los relojes inteligentes están ganando terreno, sobre todo en las nuevas generaciones.
Pagar con estos dispositivos es muy sencillo y fácil, no se suele necesitar pin, solo con la huella digital o elementos biométricos el dispositivo tiene la confirmación y hace la transacción, ya no tenemos que estar contando el dinero en efectivo y rebuscar en el monedero la tarjeta de crédito, tenerlo en el móvil o el reloj se ha vuelto un método muy cómodo, no obstante, también puede ser peligroso. Precisamente por esta forma de validar los pagos.
Según un estudio de las universidades de Surrey y Birmingham (Reino Unido) ha detectado vulnerabilidades en los sistemas de pago sin contacto conocidos como contactless, tanto con tarjetas como con móviles. Los investigadores lograron realizar transacciones no autorizadas de alto valor aprovechando fallos en la forma en que los terminales validan los pagos.
En ocasiones, estos pagos pueden realizarse sin introducir un pin o sin desbloquear el teléfono
Entre las funciones que aumentan el riesgo se encuentran la posibilidad de pagar sin cobertura, sin desbloquear el teléfono o sin introducir el PIN en transacciones elevadas. Todo pensado para facilitar la experiencia del usuario… pero con un precio. Según la doctora Ioana Boureanu, “las prisas por añadir nuevas funcionalidades a menudo se producen a costa de la seguridad”.
Durante las pruebas, los expertos consiguieron engañar a terminales para aceptar pagos fraudulentos —uno de hasta 25.000 libras— sin necesidad de verificación biométrica. "las prisas por añadir nuevas funcionalidades a menudo se producen a costa de la seguridad" destacaba Ioana Boureanu, una de las autoras.
No obstante, se sigue trabajando en mejorar estos dispositivos y que las opciones para hacer pagos sea de forma más segura. La coordinación entre bancos, proveedores y fabricantes puede ser esencial para que la comodidad se convierta en un riesgo.