VERANO 2026
Viajar con tu perro este verano: las claves para hacerlo con seguridad
Llegan las vacaciones y muchos dueños se preguntan si es buena idea sumar a su perro a la aventura o si es mejor dejarlo en una residencia canina. La decisión depende de varios factores, y hay recomendaciones clave para que el viaje sea seguro para todos.
Con la llegada de las vacaciones, surge la misma duda para muchos dueños de mascotas: ¿llevar al perro de viaje o dejarlo en una residencia canina? No hay una respuesta única, ya que la decisión depende del destino, del carácter del animal y de cómo se organice el viaje. Eso sí, si finalmente se opta por sumarlo a la aventura, te dejamos una serie de recomendaciones para que el viaje sea seguro y agradable para todos.
1. Evalúa si el destino y el viaje son aptos para tu perro.
No todos los perros ni todos los destinos son compatibles. Los viajes largos y agotadores no suelen ser recomendables, ya que ese tipo de trayectos puede generarle estrés e incomodidad. Antes de decidir, vale la pena pensar en su carácter, su edad y su estado físico.
2. Pasa por el veterinario antes de salir.
Es el primer paso indispensable: revisar que las vacunas estén al día y consultar qué necesita el perro para el viaje. Si se van a cruzar fronteras, hay que tener la documentación en regla —cartilla veterinaria o pasaporte europeo, vacunaciones y desparasitaciones al día, y chip identificativo— y comprobar los requisitos sanitarios del país de destino, que pueden variar de uno a otro.
3. Si viajas en coche, haz paradas frecuentes.
Se recomienda parar cada dos horas aproximadamente para que el perro pueda beber agua, estirarse y hacer sus necesidades. Y una regla que no admite excepciones: nunca debe quedarse solo dentro del vehículo, ni siquiera por unos minutos, ya que la temperatura interior puede subir muy rápido y poner en riesgo su salud.
4. Revisa si las actividades planeadas también serán aptas para él.
No todos los planes pensados para las vacaciones son igual de disfrutables para un perro. Antes de un viaje largo o a un destino desconocido, puede servir hacer una prueba con una escapada corta, para ver cómo reacciona ante los trayectos largos o ante quedarse en un lugar distinto al habitual.
5. Arma un kit básico de viaje.
Collar y correa (incluso para los descansos, por si se asusta e intenta escapar), placa identificativa con un teléfono de contacto, agua suficiente —incluida agua embotellada si el destino no tiene agua potable de grifo—, su comida habitual, bolsas para sus necesidades y algunos de sus premios y juguetes favoritos.
6. Mantén sus rutinas en la medida de lo posible.
Intentar que el perro coma y salga a pasear a horarios similares a los de siempre ayuda a que se sienta más seguro durante el viaje. También conviene adaptar el ritmo de las vacaciones a su energía: no llenar los días de actividades y dejarle tiempo para descansar.