¿LO CONOCES?
En Miami también hay espacio para un pequeño viaje a España sin salir de la ciudad. En el elegante barrio de Coral Gables, varias calles llevan nombres de ciudades españolas, reflejo de la influencia mediterránea con la que fue concebida esta zona en los años 20.
En pleno sur de Florida, lejos de las playas más turísticas de Miami, existe un barrio donde pasear es casi como hacerlo por un mapa de España. Se trata de Coral Gables, una de las zonas más elegantes de la ciudad, que esconde entre sus avenidas un curioso homenaje a la geografía y cultura españolas.
Coral Gables es técnicamente una ciudad independiente dentro del condado de Miami-Dade, aunque popularmente se le suele llamar "barrio" debido a su cercanía y conexión con la ciudad de Miami. A diferencia de un barrio convencional que forma parte de una administración municipal mayor, Coral Gables tiene su propia alcaldía, departamento de policía y servicios municipales propios.
Dentro de este enclave destaca la zona conocida como Spanish Streets, un conjunto de calles cuyos nombres remiten directamente a ciudades y lugares emblemáticos de España. Pasear por vías como Granada Boulevard, Sevilla Avenue, Córdoba Street o Alhambra Circle no es casualidad, sino el resultado de un diseño urbano con una clara inspiración mediterránea.
El origen de esta singularidad se remonta a los años 20, cuando el promotor George Merrick concibió Coral Gables como una ciudad planificada con influencias europeas. España, por su historia, arquitectura y estética, fue una de sus principales referencias. De ahí que no solo los nombres de las calles evoquen al país, sino también muchos edificios, con patios interiores, arcos y fachadas que recuerdan al estilo colonial español.
Hoy, Coral Gables es mucho más que un barrio residencial: es un espacio donde conviven historia, urbanismo y cultura. Sus calles no solo orientan, también cuentan una historia y conectan dos orillas del Atlántico a través de nombres que resultan familiares para cualquier español.
Un pequeño rincón de España en Miami que, sin necesidad de cruzar el océano, permite viajar con solo leer las placas de sus calles.