DESCÚBRELA

La cala escondida de Santander que se ha colado entre las mejores playas de España

¿Buscas una playa de postal en pleno Cantábrico, sin masificaciones y con un entorno natural de los que quitan el hipo? Mataleñas es tu playa.

La playa de Mataleñas, en Santander, acaba de colarse en el ranking de las mejores playas de España elaborado por la plataforma de alquileres vacacionales Holidu. Esta pequeña cala cántabra, encajada entre Cabo Menor y Cabo Mayor y al abrigo de altos acantilados, es una de las joyas naturales más queridas de la capital cántabra y también una de las más discretas.

Una cala salvaje

Es una playa pequeña, de apenas 230 metros de longitud, con arena blanca y fina y pendiente suave, lo que la hace cómoda y segura para el baño. Su entorno, rodeado de vegetación, senderos panorámicos y el cercano parque de Mataleñas, ofrece una experiencia muy distinta a la de la típica playa urbana.

De hecho, quienes la conocen no escatiman en elogios: Simona Camino, una visitante madrileña, la describía en TripAdvisor como una playa escondida cuyo "aire salvaje la hace la más bonita y encantadora" de todo el entorno del Sardinero.

Además, su ubicación es inmejorable para completar la jornada: estás a un paseo del faro de Cabo Mayor y de sus espectaculares vistas sobre el Cantábrico, y a un salto en coche (o en un agradable paseo costero) del Sardinero y del centro de Santander, una ciudad que presume, con razón, de tener una de las bahías más bonitas del mundo.

El 'peaje' de Mataleñas

Su acceso se realiza exclusivamente a pie por una empinada y larga escalinata que baja entre los acantilados desde la zona de la carretera de El Faro (S-641), donde encontrarás aparcamiento y parada de autobús; la bajada tiene su encanto (las vistas durante el descenso son espectaculares) pero la subida, sobre todo en las horas de más calor y después de un día de playa, puede hacerse eterna. El usuario Javier R, de Santander, avisaba en TripAdvisor de que las escaleras "son muchas y no se terminan nunca" y recomendaba descansar en los tramos; así que si tienes problemas de movilidad, viajas con carrito de bebé o simplemente prefieres no sudar la vuelta, quizá te compense admirarla desde el mirador superior.

Otro detalle a tener en cuenta: al ser una cala pequeña y recogida, no encontrarás chiringuitos ni servicios en la propia playa, así que toca bajar con todo lo necesario (agua, comida, sombrilla…) y, por supuesto, subir después con tu basura. Es el precio de una playa que se conserva tranquila, limpia y sin masificar incluso en pleno verano.

¿Merece la pena el esfuerzo? Rotundamente sí: pregúntale a cualquiera que haya bajado esas escaleras y te dirá lo mismo. Este verano, cuenta los escalones a la bajada y olvídalos en cuanto pises la arena, que para eso están las mejores playas de España