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Cancelados los vuelos a Oriente Medio: cuáles son los derechos de los pasajeros

Miles de vuelos cancelados por la crisis en Oriente Medio han dejado a pasajeros varados en todo el mundo. En este escenario, conocer qué derechos asisten al viajero y cómo actuar ante una cancelación resulta fundamental.

Desde el pasado sábado, con motivo de la escalada del conflicto en Oriente Medio, miles de vuelos han sido cancelados y decenas de miles de pasajeros permanecen varados en aeropuertos de todo el mundo. Este tipo de circunstancias "extraordinarias", ponen de relieve la importancia de que los pasajeros conozcan sus derechos y sepan cómo actuar cuando sus vuelos se ven alterados.

Desde Flightright, la experta legal, Lucía Cegarra, ofrece las claves sobre qué hacer ante situaciones como estas en las que los vuelos se ven afectados por conflictos, cierres de espacio aéreo o emergencias sanitarias.

Chico al que le han cancelado un vuelo | iStock

Advertencia de viaje vs. cancelación efectiva

Ante cualquier signo de inestabilidad, lo primero que se recomienda es verificar si existe una advertencia oficial de viaje emitida por el Gobierno o la autoridad competente. Aunque estas advertencias ofrecen contexto de riesgo, no implican por sí mismas que un vuelo vaya a cancelarse. Si el vuelo sigue programado y no ha sido cancelado por la aerolínea, la compañía normalmente no está obligada a permitir una cancelación gratuita, salvo que la tarifa lo permita.

Cuando es la propia aerolínea la que decide cancelar un vuelo por motivos como conflictos políticos, emergencias sanitarias o cierres de espacios aéreos, la normativa europea considera esto una "circunstancia extraordinaria". En esos casos, los pasajeros tienen derecho a:

  • El reembolso íntegro del billete.
  • Un transporte alternativo hasta el destino final.
  • Asistencia al pasajero obligatoria por ley

Además, la aerolínea debe proporcionar asistencia, que incluye manutención, facilidades de comunicación y alojamiento si se requiere. Estas obligaciones no son gestos comerciales, sino requisitos legales establecidos por el Reglamento (CE) 261/2004.

De esta forma, según explica Lucía Cegarra, "las aerolíneas están obligadas a transportar a los pasajeros a su destino final lo antes posible y deben tener en cuenta para ello también otras aerolíneas, vuelos indirectos y medios de transporte alternativos como autobús, tren o taxi. Si la aerolínea no ofrece una conexión alternativa, los pasajeros pueden organizar por sí mismos un transporte alternativo, incluido un trayecto en tren. Los costes correspondientes pueden reclamarse posteriormente a la compañía aérea. Si los pasajeros no reciben un transporte alternativo o solo uno con un retraso considerable, en determinados casos puede existir igualmente un derecho a una indemnización de hasta 600 euros, siempre que sea aplicable el Reglamento europeo sobre los derechos de los pasajeros aéreos".

Reembolso: obligación incluso en circunstancias extraordinarias

Existe la creencia errónea de que cuando una cancelación se debe a causas ajenas al control de la aerolínea, la compañía no está obligada a devolver el importe del billete. Nada más lejos de la realidad: aunque la normativa exige el reembolso completo, en la práctica este no siempre ocurre de forma automática. En estos casos, el pasajero debe insistir en la solicitud de reembolso y, si es necesario, formalizar una reclamación respaldada por toda la documentación del vuelo y las comunicaciones recibidas por parte de la aerolínea.

Cancelar por iniciativa propia: riesgos para el pasajero

Si un pasajero decide cancelar su vuelo por propia precaución, mientras este sigue operativo, el reembolso dependerá de las condiciones de la tarifa contratada o de la política comercial de la aerolínea. Cancelar por iniciativa propia puede resultar costoso si, posteriormente, la aerolínea suspende el vuelo: en ese caso, el pasajero habría asumido los gastos sin poder acogerse a los derechos que le habrían correspondido en una cancelación oficial de la aerolínea.

"En contextos de incertidumbre, la información actualizada y la comprensión de los derechos del pasajero son claves para minimizar pérdidas económicas y preservar los derechos de los viajeros. Revisar constantemente las comunicaciones oficiales, confirmar el estado de los vuelos y conocer la diferencia entre advertencia, vuelo operativo y cancelación puede marcar la diferencia entre un viaje frustrado y uno protegido legalmente", concluye Lucía Cegarra.

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