ESCAPADA DE MIEDO
Excomulgado, maldito y lleno de brujas: así es el pueblo más misterioso de Zaragoza
Con menos de 70 habitantes y siglos de peleas con la Iglesia, su castillo y su fiesta de ánimas lo hacen perfecto para Halloween.
Trasmoz tiene menos de 70 habitantes y una de las historias más raras de Aragón. Está a los pies del Moncayo, en la provincia de Zaragoza. Desde hace siglos se le conoce como un pueblo maldito y excomulgado, y por eso es uno de los destinos favoritos para una escapada de Halloween.
Dos castigos de la Iglesia
Todo viene de la mala relación que Trasmoz mantuvo durante siglos con el vecino monasterio de Veruela. Lo que empezó como una discusión entre vecinos acabó en dos de los castigos más duros que la Iglesia podía imponer.
La excomunión de 1255
El origen fue algo muy terrenal: la leña. Los vecinos de Trasmoz y los monjes de Veruela se abastecían del mismo lugar, el Monte de la Mata, y las discusiones eran constantes.
El abad Andrés de Tudela, en lugar de calmar los ánimos, aprovechó los rumores que ya corrían sobre brujas en el pueblo. Impulsó que la autoridad eclesiástica de Tarazona excomulgara a todos sus habitantes. En la práctica, los vecinos quedaron sin poder confesarse ni recibir los sacramentos.
La maldición de 1511
Siglos después, la pelea volvió a encenderse, esta vez por el agua. El agua que llegaba a Trasmoz pasaba por tierras del monasterio, y los monjes la desviaron. Pedro Manuel Ximénez de Urrea, señor del pueblo, se plantó y se levantó en armas para defender su territorio.
La guerra no llegó a estallar porque intervino el rey Fernando II de Aragón, que dio la razón al señor de Trasmoz. El abad no se quedó de brazos cruzados: obtuvo el permiso del papa Julio II y, en abril de 1511, maldijo formalmente al pueblo. El rito se hizo de madrugada, con la cruz del altar tapada por un velo negro y la lectura del salmo 108, que se usaba contra los enemigos más duros.
Según se cuenta, ni la excomunión ni la maldición se han retirado nunca. Solo el Papa podría hacerlo. Por eso Trasmoz se presenta hoy como el único pueblo excomulgado de España.
Pueblo de brujas
La fama de brujas llegó a la literatura en 1864. El poeta Gustavo Adolfo Bécquer se recuperaba de la tuberculosis en el monasterio de Veruela. Allí escribió "Cartas desde mi celda" y contó la historia de la Tía Casca, la bruja más famosa del pueblo.
El castillo de las brujas domina todo el pueblo. Hay documentos que lo sitúan ya en 1185. La torre del homenaje tiene cuatro plantas y alberga parte del museo de la torre, el caballero y la brujería. Qué se ve dentro:
- La habitación de la bruja.
- Una cámara de tortura, con piezas explícitas. Un cartel avisa de ello.
- Objetos que aparecieron en las excavaciones.
- Las pertenencias de Pedro Manuel de Urrea.
La entrada cuesta 2 euros (1 euro los niños de 5 a 10 años). Los horarios cambian, así que mejor confirmarlos antes de ir.
El castillo lo salvó Manuel Jalón, el inventor de la fregona. Lo compró y creó la Fundación Castillo de Trasmoz.
La fiesta de las ánimas
Cada año, en torno al 1 de noviembre, el pueblo celebra la Luz de las Ánimas. El programa de 2026 aún no está publicado. En 2025 incluyó:
- Talla y decoración de calabazas en la Plaza de España.
- Un mercado terrorífico y un caldero de alubias.
- Una procesión de ánimas, de la iglesia al cementerio.
- Un recorrido de terror por las calles, con entrada de pago y recomendado para mayores de 7 años.
- Una queimada a medianoche.
Cómo llegar
Trasmoz está a unos 80 km de Zaragoza, más o menos a 1 hora por la AP-68 y la N-122, con peajes. Queda a unos 10 km de Tarazona.
Desde el pueblo sale una ruta a pie hasta el monasterio de Veruela. También se puede visitar la iglesia de la Virgen de la Huerta, de los siglos XII y XIII.