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El Museo Ghibli de Tokio es uno de los lugares más mágicos de Japón. Diseñado por Hayao Miyazaki, este espacio combina museo, experiencia inmersiva y homenaje al universo del Studio Ghibli, que acaba de ser reconocido con el premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2026.
El Museo Ghibli se encuentra en Mitaka, al oeste de Tokio (Japón), junto al parque Inokashira. Abrió sus puertas en 2001 y fue concebido personalmente por Hayao Miyazaki con una idea clara: crear un lugar "donde perderse". El edificio parece salido directamente de una película del Studio Ghibli (que acaba de ser reconocido con el premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2026), con pasillos laberínticos, vidrieras coloridas, escaleras imposibles y detalles escondidos en cada rincón.
A diferencia de otros museos, aquí no hay recorridos marcados. El visitante explora libremente mientras descubre exposiciones, salas interactivas y cortometrajes exclusivos que solo pueden verse dentro del museo.
La mayoría de visitantes dedica entre 2 y 4 horas a recorrer el museo con calma. Si eres muy fan de Studio Ghibli o quieres comer allí, puedes pasar prácticamente medio día. A continuación te dejamos sus horarios, precios de las entradas y los rincones que no te puedes perder si vas a ir a visitarlo.
Las entradas se ponen a la venta el día 10 de cada mes a las 10:00 de Japón (JST) para el mes siguiente y la compra oficial se realiza a través de Lawson Ticket, enlazado desde la web oficial del museo.
Es imprescindible reservar con antelación, ya que se agotan rápido. Además, el museo no vende entradas en la puerta. Sin reserva previa no podrás entrar.
Los precios de las entradas son los siguientes:
El museo abre normalmente de 10:00 a 18:00 horas. Suele cerrar los martes y algunos periodos especiales de mantenimiento o vacaciones. La entrada funciona con franjas horarias concretas (10:00, 12:00, 14:00 y 16:00) y una vez dentro, puedes quedarte hasta el cierre del museo.
El Museo Ghibli está diseñado para que te pierdas en su arquitectura laberíntica. No hay una ruta fija, pero hay rincones que no te puedes perder como: