TE LO CONTAMOS
Valdesoto ha sido nombrado Pueblo Ejemplar de Asturias 2025 por la defensa y conservación de su entorno natural, ambiental, de su patrimonio histórico, cultural o artístico. Te contamos todo lo que puedes ver y hacer si lo visitas.
En muchas ocasiones te hemos hablado de lugares de Asturias que son espectaculares y que mantienen el alma de su historia viva, como es el caso del pueblo abandonado que fue rehabilitado y parece un museo al aire libre.
Pero ahora queremos hablarte de Valdesoto, una parroquia rural en el concejo de Siero, Asturias, que ha sido galardonada con el Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias 2025 por la Fundación Princesa de Asturias por su destacada labor en la defensa y conservación de su entorno natural y cultural, además de su fuerte tejido asociativo y su reconocida fiesta local de Les Carroces, declarada Fiesta de Interés Turístico Regional.
Cuenta con 1800 vecinos dedicados al campo, la minería, la industria y los servicios. Entre sus edificios más destacados de arquitectura tradicional están el Palacio de los Camino (o Covián) y el Palacio del Marqués de Canillejas, pero tampoco te puedes perder sus numerosos hórreos y paneras y sus rutas de senderismo como la Senda de Valdesoto.
Les Carroces de Valdesoto, que nacieron como fiesta en la segunda mitad del siglo XX, son tradicionalmente el remate final de las fiestas patronales de San Félix, son una de las citas más significativas en lo que a la exaltación de los usos y costumbres rurales de la Asturias de antaño se refiere, tal y como recoge la web de Turismo de Asturias.
Muchas son las peñas del pueblo de Valdesoto (que cuenta con numerosos barrios) que se afanan en preparar la mejor carroza para el desfile que inunda las calles del pueblo. Una singularidad a destacar es que las de Valdesoto son carrozas muy "teatrales", donde en cada parada los ocasionales actores de la misma interpretan una escena relacionada con la temática que exhibe la carroza. Muchas de estas escenas beben de la tradición rural asturiana y le permiten al público conocer hábitos, artilugios y en definitiva toda una cultura que cada vez está más extinguida debido al paso del tiempo y los cambios sociales.
El remate lo pone una buena merienda-cena de tipo asturiano en el "prao" de la fiesta, que se completa con el veredicto del jurado premiando a las mejores carrozas y una sesión de fuegos artificiales.