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El pueblo medieval de Italia donde puedes comprar una casa por 1 euro: estas son las condiciones
A 1.250 metros de altitud, conserva calles, torres y palacios que han sobrevivido a siglos de historia.
En pleno Parque Nacional del Gran Sasso y Monti della Laga, en la provincia de L'Aquila, se encuentra Santo Stefano di Sessanio, uno de los pueblos más bonitos de Italia. Su arquitectura de piedra caliza blanca, sus calles estrechas y sus arcos han resistido terremotos y siglos de abandono, y sus vistas se extienden hasta el altiplano de Campo Imperatore.
Recorrer sus calles es casi un viaje en el tiempo. Gran parte de su fisonomía se debe a la familia De' Medici, que gobernó el pueblo entre 1579 y 1743 y lo convirtió en un centro económico gracias al comercio de la lana carfagna, un tejido que se producía allí y se distribuía por toda Europa.
La entrada principal al casco histórico es la Porta Medicea, que aún conserva el escudo de la familia florentina. Desde ahí, la calle principal sube hasta la Torre Medicea, símbolo del pueblo, una construcción cilíndrica de unos 20 metros levantada en el siglo XIV como puesto de vigilancia. Muy cerca está la Piazza Medicea, con el Palazzo delle Logge y su arcada del siglo XVI.
Casas a 1 euro
Santo Stefano di Sessanio es uno de los municipios italianos que participa en el programa Case a 1 euro, pensado para frenar la despoblación y recuperar viviendas abandonadas. El mecanismo consiste en que los propietarios ceden sus inmuebles al ayuntamiento, que los pone en venta a precio simbólico.
Sin embargo, comprar no es tan simple como pagar un euro. Quien accede a una de estas viviendas debe presentar un proyecto de rehabilitación y ejecutarlo en un plazo de entre uno y tres años, respetando las normas de conservación del patrimonio, lo que limita materiales y estética de la reforma.
El coste real puede llegar a decenas de miles de euros, ya que muchas de las casas están en mal estado. Como incentivo, el gobierno italiano ofrece una bonificación que permite deducir el 50% de los gastos de reforma, hasta un máximo de 96.000 euros.
Además, algunos municipios restringen la reventa posterior de las viviendas, ya que el objetivo del programa es repoblar y no fomentar la especulación inmobiliaria. Los extranjeros pueden participar en la convocatoria siempre que cuenten con un código fiscal italiano.