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Barcelona se ha situado entre las ciudades europeas con la tasa turística más elevada tras la subida que entró en vigor el 1 de abril. El incremento del impuesto por pernoctación acerca a la ciudad a niveles similares a los de Atenas y la coloca por encima de destinos como Roma o París, en un contexto en el que este tipo de costes puede influir cada vez más en la elección de los viajeros.
El incremento de la tasa turística de Barcelona, que entró en vigor el pasado 1 de abril, sitúa a este impuesto entre las más caros de Europa, por encima de Roma (Italia) y París (Francia) y similar a Atenas (Grecia), según ha comparado Radical Storage.
En concreto, el alza del Impuesto de Estancias en Establecimientos Turísticos (IEET) conlleva que un turista en la ciudad condal deba abonar entre 5 y 12 euros por noche, según el tipo y categoría del alojamiento, incluyendo la tasa de la Generalitat y el recargo municipal del Ayuntamiento de la ciudad.
Por tanto, esta nueva actualización en Barcelona la equipara a las ciudades europeas que cobran una tasa más elevada por noche. Así, supera a Roma, cuya tasa oscila entre los 4 y 10 euros, y a París, donde se debe abonar entre 2,60 y 11,38 euros. En cambio, es similar a la de Atenas (entre 2 y 15 euros).
Sin embargo, Radical Storage señala que en determinadas ciudades se puede llegar a pagar una tasa más elevada, puesto que cargan un porcentaje sobre el total de la reserva. Es el caso de Ámsterdam (12,5%), Berlín (7,5%) o Viena (3,2%).
Para la firma, esta brecha de precios muy marcada entre las distintas metrópolis europeas, es "determinante" a la hora de elegir el destino al que viajar para los turistas con bajo presupuesto. La partida presupuestaria con una mayor diferencia entre la ciudad más cara y la más barata es el precio del alojamiento.