PUEBLOS BONITOS

7 pueblos tan bonitos que cuesta creer que sean reales (y no son los que piensas)

No son tan famosos como los pueblos que suelen protagonizar las listas de los más bonitos del mundo pero no tienen nada que envidiarles.

Foroglio Pixabay

Hay pueblos que alcanzado altas cotas de fama por su belleza, a nivel nacional Albarracín bien podría ser uno de esos pueblos y a nivel nacional Hallstatt, es imposible pensar en estos pueblos sin visualizar sus estampas más populares porque las hemos visto una y mil veces incluso aunque no hayamos pisado las calles de estas localidades. Ahora bien, hay otros pueblos cuya belleza es también incontestable pero, por la razón o razones que sean, no son tan populares; no se trata de destinos desconocidos ni mucho menos pero no gozan de tanta popularidad como los clásicos de las listas de pueblos bonitos y por eso sorprenden tanto para bien a quienes los visitan:

Foroglio

Foroglio | Imagen de Andreas Gerth, cortesía de Turismo de Suiza

Foroglio es un pueblo junto a una cascada y está en el Val Bavona, al Sur de Suiza; es un pueblo muy pequeño y en absoluto monumental pero la estampa que nos regalan las pocas casas de piedra construidas muy juntas y alrededor de una pequeña capilla con una enorme cascada cayendo justo detrás, es inolvidable y de una belleza indiscutible.

Además en este pueblo lo interesante no es solo el pueblo en sí con su capilla del S.XV sino también la cascada, que es un salto de agua que salva 110 metros de desnivel, y el Val Calnègia al que se llega caminando desde un sendero que comienza justo junto al pueblo de Foroglio.

Lavenham

Lavenham | Pixabay

Lavenham, entre Londres y Norwich, sorprende tanto a sus visitantes como Foroglio pero en su caso no tanto por su ubicación y su naturaleza como por su arquitectura, una arquitectura que se construyó durante la Edad Media cuando esta localidad inglesa era próspera a rabiar gracias al comercio de lana. Las casas son por tanto medievales y de entramado de madera pero con el paso de los años se han ido deformando y algunas parecen ya casas inclinadas, tan inclinadas que parecen ir a caer unas sobre otras.

Calles estrechas, fachadas de entramado de madera de diferentes colores, edificios medievales, plazas históricas… Pasear por Lavenham es como viajar en el tiempo y a la vez es como visitar un cuento clásico, tal es el encanto y belleza de esta localidad inglesa.

Piodao

Piodao | Pixabay

Si en Foroglio se impone la belleza natural y en Lavenham la arquitectónica, en Piodao compiten ambas porque se trata de un pueblo bello por su entorno, la Serra do Açor, y por sus casas con puertas azules, tejado de pizarra y calles del mismo material; las casas están dispuestas en forma de anfiteatro y parecen descender por la ladera.

Piodao es un pueblo de montaña aislado, ubicado en un entorno natural protegido lo que ha favorecido su conservación; visitarlo no solo permite recorrer un pueblo bonito que se descubre ya antes de llegar desde diferentes miradores sino también recorrer parte de la Sierra de Açor aprovechando que varios senderos que llevan a ella atraviesan el pueblo.

Staithes

Staithes | Pixabay

Volvemos a Inglaterra y lo hacemos para visitar un pueblo con mucho encanto en North Yorkshire, entre Whitby y Saltburn: como en Piodao o Foroglio aquí el entorno ayuda a crear belleza pues Staithes es un pueblo encajado en un valle que desemboca en el mar, su puerto de hecho está protegido por acantilados.

Staithes es un antiguo pueblo pesquero que conserva todo su encanto marinero entre la espectacularidad de los acantilados y el mar; es un pueblo para, sencillamente, pasearlo a placer dejándose llevar por la belleza tanto del propio pueblo como la que se disfruta recorriendo los acantilados y senderos costeros.

Beynac-et-Cazenac

Beynac-et-Cazenac | Pixabay

Beynac-et-Cazenac lo tiene todo: un entorno natural espectacular con acantilado y río y una arquitectura de escándalo coronada por uno de los castillos más impresionantes de la región francesa de Dordoña. Está en Périgord Noir, al suroeste de Francia. Aunque es verdad que no es tan famoso a nivel internacional como otros pueblos bonitos, sí que es cierto que los franceses lo tienen bien fichado y sí reconocen a este pueblo como una de las villas más bonitas de Francia.

En este pueblo no solo confluyen la belleza natural y arquitectónica como sucede en Staithes sino que aquí se añade una variable más, la histórica, que nos llega a través del castillo, que fue construido en el S.XII y que está relacionado con figuras emblemáticas como Ricardo Corazón de León.

Castelmezzano

Castelmezzano | Pixabay

Está en Basilicata, al sur de Italia y dentro de un parque regional; la belleza de Castelmezano no es solo paisajística sino que podríamos decir que es geológica porque se trata de un pueblo levantado entre grandes agujas rocosas; las casas parecen surgir de la montaña y adaptarse naturalmente a ella, por eso el pueblo se recorre no solo través de calles estrechas, callejones y pasajes sino también de escaleras.

Castelmezzano es un pueblo sobre rocas y entre rocas, además está enfrente de Pietrapertodas que es otro pueblo espectacular de las Dolomitas Lucanas, ambos están conectados por senderos y, el colmo de la espectacularidad, es que si las condiciones son favorables, se puede ir de uno a otro… en tirolina.

Rothenburg ob der Tauber

Rothenburg ob der Tauber | Pixabay

Está en Baviera y es, probablemente, el pueblo más famoso de nuestra lista porque forma parte de la célebre Ruta Romántica alemana pero no nos resistimos a incluirlo porque, aunque sea un pueblo famoso, seguro que su nombre no te viene a la cabeza al pensar en pueblos bellos (o sí… pero no antes que otros como Hallstatt).

Rothenburg ob Der Tauber es un pueblo medieval con sus murallas, sus torres, sus puertas, sus casas de entramado de madera y sus calles adoquinadas, parece de hecho un escenario de cuento y película por lo bien conservado que está.

Un detalle importante a tener en cuenta: Foroglio, Lavenham, Staithes y Rothenburg son pueblos accesibles, a los que se llega con falibilidad incluso en transporte público; en cambio Beynac-et-Cazenac y sobre todo Castelmezzano y Piodao son de más difícil acceso sin coche.