PORTUGAL

De Alcoutim a Cabo de San Vicente, así es la Vía Algarviana

Unos 300 kilómetros, 18 senderos cortos, 14 etapas, 12 conexiones y 4 rutas temáticas, así es la Vía Algarviana, el mejor modo para conocer el interior del Algarve portugués.

Carteles en la Vía AlgarvianaImagen de Wilrooij, licencia: CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Cuando pensamos en el Algarve pensamos siempre en verano y playa pero lo cierto es que la zona interior del Algarve tiene también mucho que ofrecer y el mejor modo de descubrirlo es echarse a andar, o a pedalear, por la Vía Algarviana que lo recorre desde Alcoutim, junto a la frontera española, hasta el Cabo de San Vicente, en el extremo sur de Portugal y la Península Ibérica. Por supuesto se recorre por tramos o etapas y puedes elegir hacer solo unos cuantos kilómetros.

Lo primero que debes saber es que la ruta completa está perfectamente señalizada a lo largo y ancho de todo su recorrido y que su origen es, como el de tantas rutas senderistas, religioso: este camino lo recorrían los peregrinos que se dirigían al Promontorio de Sagres, lugar en el que se localizaron las reliquias de San Vicente.

Vía Algarviana | Imagen cortesía de Turismo de Portugal

La ruta, que empieza en Alcoutim y termina en el Cabo de San Vicente, organiza sus 300 kilómetros en 14 etapas que tienen cada una de ellas su punto de salida y llegada en localidades con buena infraestructura turística y cuenta, además, con 12 conexiones que unen la ruta principal con localidades notables del Algarve como Albufeira, Loulé, Lagos o Portimao por las que no pasa la propia ruta.

La Vía Algarviana cruza la Sierra del Caldeirao, zona particularmente famosa por sus alcornocales y su producción de corcho además de por sus pequeñas aldeas tradicionales como Salir o Alte, desde donde parte una de las conexiones hacia Albufeira; Messines, ya en la segunda parte del recorrido, da paso a Silves, una bonita localidad de la que parte la conexión hacia Portimao; de Silves la ruta sube hacia Monchique donde están las cimas más altas del Algarve, y baja hacia Bensafrim y su conexión con Lagos y hasta llegar a su final en el Parque Natural del Sudoeste Alentejano y la famosa Costa Vicentina.

Monchique, las cimas más altas del Algarve | Imagen cortesía de Turismo de Portugal

Esta ruta que recorre el Algarve de su zona norte lindando con la frontera española hasta su punto más al sur bañado por el Atlántico, nos ofrece su naturaleza imponente y también zonas habitadas y nos permite así conocer el Algarve en su conjunto: su naturaleza habitada por liebres, jabalís, zorros, linces, aves como el alzacola rojizo y el abejaruco, el águila perdiera o el búho real; y su vida tradicional a través de aldeas y terrenos en los que se sigue practicando la agricultura tradicional, en los que permanecen en pie los molinos de viento y donde se mantienen vivas tradiciones como la de los hornos comunitarios.

No queremos cerrar nuestro recorrido por la Vía Algarviana sin contarte cuáles son los productos locales que puedes catar y degustar aquí: aguardiente de madroño, licores de poleo o de almendra, miel, quesos y embutidos; ¿y en cuanto a la artesanía? Te encantará la cestería local, la tejeduría, la alfarería… y otras artes artesanales y los productos que ofrecen y que podrás llevarte a casa como recuerdo de tu viaje por la Vía Algarviana.

Viajestic» Destinos