DESTINO DE ENSUEÑO

Astypalea, la isla griega que se convierte en la revelación del verano

Lejos de las masificaciones de Santorini o Mykonos, una pequeña isla del Dodecaneso se está haciendo un hueco entre los destinos más buscados del verano gracias a sus playas, sus pueblos blancos y su apuesta por un turismo más sostenible.

Cuando se piensa en unas vacaciones en Grecia, nombres como Santorini, Mykonos o Creta suelen ser los primeros que vienen a la cabeza. Sin embargo, este verano hay otra isla que está acaparando cada vez más miradas. Se trata de Astypalea, un pequeño rincón del archipiélago del Dodecaneso que combina el encanto de las Cícladas con un ambiente mucho más tranquilo y una firme apuesta por la sostenibilidad. En los últimos meses, diferentes medios internacionales la han señalado como uno de los destinos emergentes de 2026 gracias a su autenticidad y a su modelo de turismo responsable.

Situada entre las Cícladas y el Dodecaneso, Astypalea apenas supera los 1.300 habitantes permanentes y conserva un ritmo de vida muy alejado del de otros destinos turísticos del país. Sus casas blancas, coronadas por un castillo veneciano, y sus más de un centenar de playas y calas de aguas cristalinas son algunos de sus principales reclamos.

Un destino donde todavía es posible escapar de las aglomeraciones

A diferencia de otras islas griegas que reciben millones de visitantes cada año, Astypalea mantiene un turismo mucho más contenido.

Esa menor afluencia permite recorrer sus calles sin grandes aglomeraciones, encontrar playas poco concurridas e incluso disfrutar de pueblos donde todavía predominan las tabernas familiares y los pequeños alojamientos locales. Precisamente esa autenticidad es uno de los aspectos que más valoran quienes buscan una experiencia diferente en Grecia.

La isla griega que quiere convertirse en un referente de sostenibilidad

Más allá de sus paisajes, Astypalea también está llamando la atención por su transformación hacia un modelo turístico más sostenible.

En los últimos años ha impulsado proyectos para fomentar la movilidad eléctrica, ampliar los servicios de transporte compartido y reducir las emisiones, con el objetivo de convertirse en una referencia de la transición ecológica entre las islas del Mediterráneo. Esa estrategia ha contribuido a aumentar su visibilidad internacional.

Playas, pueblos blancos y un castillo con vistas al mar Egeo

El corazón de la isla es Chora, considerada una de las localidades más bonitas del Dodecaneso. Sus estrechas calles empedradas ascienden hasta un castillo veneciano desde el que se obtienen algunas de las mejores vistas del mar Egeo.

A ello se suman playas como Livadi, Agios Konstantinos, Vatses o Kaminakia, muchas de ellas con aguas transparentes y un ambiente mucho más relajado que el de los grandes destinos turísticos griegos.

Un éxito que también plantea nuevos retos

El creciente interés por Astypalea está empezando a tener consecuencias. El aumento del turismo coincide con problemas de abastecimiento de agua que afectan a varias islas griegas durante este verano, un desafío que las autoridades tratan de gestionar sin perder el modelo de desarrollo sostenible que ha hecho famosa a la isla.

Mientras Santorini o Mykonos siguen recibiendo la mayor parte de los visitantes, Astypalea se abre paso como una alternativa para quienes buscan descubrir una Grecia más tranquila, auténtica y comprometida con un turismo de menor impacto. Precisamente esa combinación es la que está convirtiendo a esta pequeña isla en una de las grandes revelaciones del verano