NUEVA TECNOLOGÍA

Tu cara será tu tarjeta de embarque: así quiere agilizar Aena el paso por los aeropuertos

Aena ha iniciado la actualización de sus puertas biométricas para que los pasajeros puedan superar distintos controles aeroportuarios mediante el reconocimiento facial.

Sacar el teléfono, buscar la tarjeta de embarque y colocarla correctamente sobre el lector podría dejar de ser necesario en algunos aeropuertos españoles. Aena prepara la actualización de su sistema biométrico para que los viajeros puedan identificarse con su rostro durante determinados trámites previos al vuelo.

El gestor aeroportuario ha puesto en marcha una licitación para modernizar las puertas de embarque biométricas de los fabricantes Gunnebo y Dormakaba. Los dos contratos suman alrededor de 998.500 euros y contemplan la actualización del programa de reconocimiento facial, su integración con el sistema Biopass y la adaptación de los equipos a los requisitos técnicos y de seguridad actuales.

El proyecto no significa que el reconocimiento facial vaya a estar disponible inmediatamente en todos los aeropuertos. La licitación supone un paso previo para renovar una tecnología que Aena ya había probado, pero cuyo funcionamiento quedó paralizado por sus implicaciones para la protección de los datos personales.

Cómo funciona el embarque mediante reconocimiento facial

Reconocimiento facial aeropuerto | istock

El sistema permite vincular previamente la identidad del pasajero con su documentación y su tarjeta de embarque. Después, las cámaras instaladas en los puntos habilitados comparan su rostro con la plantilla biométrica registrada.

Si la identificación coincide, las puertas se abren automáticamente y el viajero puede continuar sin mostrar nuevamente la tarjeta de embarque. Esta tecnología puede utilizarse en diferentes momentos del recorrido, como el acceso al control de seguridad, la entrega del equipaje, la entrada a las salas VIP o el embarque.

Su principal objetivo es agilizar el tránsito por las terminales, reducir las colas y evitar que el pasajero tenga que enseñar repetidamente su documentación. No obstante, su uso debe ser voluntario y los aeropuertos tienen que mantener alternativas convencionales para quienes no quieran facilitar sus datos biométricos.

Un sistema que ya se ha probado en varios aeropuertos

Auto embarque aeropuerto | istock

Aena comenzó a experimentar con esta tecnología en 2019 en el aeropuerto de Menorca. Posteriormente, las pruebas se extendieron a otros aeródromos, entre ellos Adolfo Suárez Madrid-Barajas y Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, con la colaboración de diferentes compañías aéreas.

El reconocimiento facial llegó a emplearse en ocho aeropuertos españoles, pero la Agencia Española de Protección de Datos ordenó suspender temporalmente el tratamiento de estos datos. El organismo sancionó a Aena con más de diez millones de euros al considerar que no había realizado correctamente la evaluación de impacto exigida por el Reglamento General de Protección de Datos.

Aena rechazó la resolución y defendió que el servicio era voluntario, requería el consentimiento informado de los pasajeros y no había sufrido ninguna filtración. La compañía también anunció su intención de recurrir la sanción y trabajar para recuperar el sistema.

Qué ocurrirá con los datos del pasajero

Protección de datos | istock

La biometría facial utiliza información especialmente sensible, ya que el rostro no puede cambiarse con la misma facilidad que una contraseña. Por ello, el Comité Europeo de Protección de Datos sostiene que los viajeros deben conservar el máximo control posible sobre su información.

El organismo europeo considera que el reconocimiento facial puede ser compatible con la normativa cuando la plantilla biométrica se guarda en el dispositivo del propio pasajero. También contempla su almacenamiento cifrado dentro del aeropuerto, siempre que la clave permanezca exclusivamente en poder del usuario y existan las garantías necesarias.

Además, únicamente deberían tratarse los datos de quienes se inscriban activamente y acepten participar. Por tanto, cuando el sistema vuelva a estar operativo, los pasajeros podrán continuar utilizando su documentación y su tarjeta de embarque de la manera habitual.

La nueva licitación busca precisamente actualizar las puertas y adaptar la infraestructura a las exigencias regulatorias y de ciberseguridad. Aena todavía no ha comunicado cuándo podrá reactivarse el embarque facial ni qué aeropuertos serán los primeros en recuperarlo.