LA HABANA
El desconocido pasado del palacio más histórico de La Habana: gobernadores, presidentes, cárcel y museo
Viajamos a La Habana, en Cuba, para conocer la sorprendente historia que esconde el Palacio de los Capitanes Generales de Cuba, actual Museo de la Ciudad.
Es el momento más que perfecto para poner rumbo a Cuba, concretamente hasta La Habana. En uno de los costados de la Plaza de Armas se levanta un edificio que ha cambiado varias veces de nombre y de función. En la actualidad, es conocido como Museo de la Ciudad. Durante más de un siglo fue el Palacio de los Capitanes Generales, la sede desde la que España gobernó la isla.
Palacio de los Capitanes Generales de Cuba, a través de su historia
Antes de que existiera el palacio, el solar estaba ocupado por la primitiva iglesia parroquial mayor, uno de los primeros templos de La Habana y antecedente directo de la actual catedral. El edificio se amplió y se modificó varias veces. En 1741 la explosión del navío Santa Bárbara en la bahía lo dejó gravemente dañado. El daño fue definitivo: se decidió demolerlo y trasladar la sede parroquial a la Plazuela de la Ciénaga, donde después se levantaría la catedral.
El solar quedó libre y la administración colonial vio la oportunidad. Bajo el gobierno de Felipe de Fonsdeviela y Ondeano, marqués de la Torre, se proyectó allí una nueva sede para la administración colonial. Las obras arrancaron en 1776 y se dieron por concluidas en 1792, ya con Luis de las Casas al frente de la isla.
El resultado fue un edificio de usos múltiples más que una simple residencia. La planta alta se reservó para el Capitán General; el resto se repartió entre oficinas, dependencias municipales y locales comerciales. Una parte llegó a funcionar como cárcel pública y otra acogió instituciones como la Sociedad Económica de Amigos del País. Poder político, administración, comercio y castigo compartían techo.
El siglo XX no le dio tregua. Terminado el dominio español en 1898, el palacio pasó a ser sede del primer gobierno militar estadounidense en Cuba. Con la República se convirtió en palacio presidencial, condición que mantuvo hasta 1920, cuando el ejecutivo se mudó al inmueble que hoy ocupa el Museo de la Revolución. Posteriormente fue Ayuntamiento de La Habana hasta mediados de siglo. Después de 1959 dejó de albergar funciones administrativas.
Todo sobre el Museo de la Ciudad
En 1967 se creó allí el Museo de la Ciudad de La Habana, que abrió sus primeras salas al público en 1968, una vez restaurado el antiguo palacio. Reúne hoy más de cuarenta salas permanentes que recorren la historia cubana desde la época colonial hasta el siglo XX, con mobiliario histórico, documentos, armas, carruajes, obras de arte y objetos ligados a la vida política y social del país.
El planteamiento expositivo no se limita a las vitrinas: aprovecha las antiguas dependencias del edificio para recrear ambientes domésticos y administrativos de los siglos XVIII y XIX. Entre las salas más visitadas están el Salón del Trono, el Salón de los Espejos, la Sala Parroquial, la Sala de la Giraldilla, la Sala de Heráldica, la Pinacoteca y la Sala de las Banderas. Hay también espacios sobre la intervención estadounidense de 1898 y la vida política decimonónica.
Considerado uno de los hitos del barroco cubano, el palacio forma parte del conjunto de La Habana Vieja y su sistema de fortificaciones. Es Patrimonio de la Humanidad desde 1982. Sin duda, estamos ante uno de los grandes imprescindibles si decides poner rumbo a la ciudad cubana. ¡No te dejará indiferente, ni mucho menos!