CHILE
Ponemos rumbo a Chile para conocer la sorprendente historia que esconde la Casa de Isla Negra, que perteneció a Pablo Neruda.
Viajamos hasta Chile, concretamente hasta Isla Negra, a poco más de 100 kilómetros de Santiago de Chile. Allí nos encontramos con una de las construcciones más sorprendentes y significativas de la zona. Nos referimos, como no podía ser de otra manera, a la Casa Museo de Isla Negra. Es una de las tres casas que el escritor y poeta Pablo Neruda tenía en su país.
Para comenzar, debemos tener en cuenta que Pablo Neruda compró esta casa en 1938 a Eladio Sobrino, un marino español. Por aquel entonces, estábamos únicamente ante una cabaña de piedra pero, poco a poco, fue ampliándose cada vez más, siguiendo al pie de la letra el gusto del reconocido poeta y escritor chileno.
Es importante saber que fue su casa favorita y el lugar donde él y su tercera mujer, Matilde Urrutia, pasaron la mayor parte de su tiempo en este país. Amante del mar y de todo lo que tenía que ver con el mundo marino, Pablo Neruda construyó la casa como un barco con techos bajos, así como pisos de madera crujientes y pasillos estrechos.
No hay que olvidar que Pablo Neruda legó el edificio al Partido Comunista de Chile. Tras ser expropiado durante la dictadura, volvió a manos de sus antiguos dueños. En la actualidad, se trata de un museo en honor al Premio Nobel. No podemos dejar de mencionar que tanto él como su mujer, Matilde Urrutia, están sepultados en ese lugar.
En su origen, esta casa era conocida como “Las Gaviotas”, pero fue el poeta el que decidió rebautizarla como Isla Negra, precisamente por el color de sus rocas. Esta construcción está inserta en el paisaje costero, por lo que allí el mar con su oleaje, rompientes, roqueríos y playas, logró actualizar la enorme impresión que el poeta tuvo cuando se enfrentó por primera vez al océano, en Puerto Saavedra. Con posterioridad, el mar se convirtió en un escenario mítico del escritor.
A lo largo de su historia, se produjeron varias reformas en Isla Negra. Una de ellas tuvo lugar en invierno de 1943, con el arquitecto catalán Germán Rodríguez Arias al frente. Estas obras terminaron en marzo de 1945. Años después, concretamente a partir de 1965, Sergio Soza, arquitecto y amigo del poeta, proyectó nuevas ampliaciones.
Entre ellas, se encontraban los arcos que unen los cuerpos de la casa, así como los recintos que albergan la sala del caballo y la covacha. De hecho, esta última parte era el espacio que utilizaba como escritorio. Es más, le puso un techo de zinc para escuchar la lluvia y, de esta forma, evocar sensaciones vividas durante su infancia. ¡Curioso!
En la actualidad, la Casa Museo Isla Negra es administrada por la Fundación Neruda y, además de ser una tienda de recuerdos y objetos relacionados con el chileno, alberga un centro cultural. En él, se realizan exposiciones, recitales y conferencias. Pero no todo queda ahí, puesto que también existe un Café Restaurante en el que saborear el mítico Caldillo de Congrio, elaborado según la receta que Pablo Neruda inmortalizó en la Oda al Caldillo de Congrio.