TRENES
¿Eres de los que romántica los viajes en tren? En ese caso cualquiera de los 7 que te recomendamos a continuación te va a encantar… y alguno lo tenemos muy cerca.
Hubo un tiempo en el que viajar en tren era un lujo o, dicho de otro modo, había trenes que ofrecían experiencias de auténtico lujo; seguro que ya estás pensando en el Orient Express pero ese no es el único tren histórico que todavía está en funcionamiento, algunos no son tan lujosos y se han convertido en trenes turísticos pero es igualmente interesante viajar en ellos por lo que ofrecen de viaje en el tiempo. Siete de estos trenes vamos a recomendarte hoy y empezaremos por los más cercanos:
El Tren de la Fresa, que une Madrid y Aranjuez, fue el primer ferrocarril de la región y en la actualidad solo opera los fines de semana de primavera y otoño como tren turístico, eso sí, lo hace manteniendo sus históricos coches de madera e incluso también alguna locomotora de vapor; la experiencia es de lo más sugerente porque no solo los vagones son antiguos sino que el revisor y las azafatas viajan vestidos de época; lo cierto es que viajar en el Tren de la Fresa, además de llevarte a Aranjuez, te lleva un siglo atrás…
Otro tren histórico nacional es el de Sóller, que opera desde el año 1912; en la actualidad mantiene sus vagones de madera e incluso las estaciones y la infraestructura es en gran medida la original; como sucede con el Tren de la Fresa, el Tren de Sóller es un tren turístico, de hecho el trayecto solo dura una hora, eso sí, es una experiencia espectacular por el paisaje que atraviesa: la Sierra de la Tramontana con sus túneles y sus puentes.
El Orient Express es el tren histórico por excelencia y no solo porque evoque la Belle Epoque europea y los viajes de la gente bien de entonces sino también porque este tren en particular fue inmortalizado en la literatura por Agatha Christie y llevado después al cine quedando así grabado en nuestro imaginario como el mejor tren histórico, un tren en el que puedes viajar hoy en uno de sus trayectos más emblemáticos, el que une París y Venecia.
El Orient Express es más que un tren turístico sin dejar de serlo, es un tren de lujo con sus cenas formales, música en vivo, camarotes art decó y servicio elegante a rabiar; este tren es hoy, sin duda, el modo más sofisticado de viajar de París a Venecia.
Es un tren tan panorámico como histórico y, por supuesto, también cinematográfico gracias a la saga de Harry Potter; comenzó a rodar en el S.XIX para comunicar las zonas más remotas de las Tierras Altas escocesas y en la actualidad continua rondando con su emblemática locomotora de vapor y sus coches clásicos para unir Fort William y Mallaig (atravesando lagos, montañas… un paisaje de escándalo). No es tan lujoso exclusivo como el Orient Express pero sí más auténtico y panorámico.
Es un tren histórico y al mismo tiempo no lo es porque funciona desde 2010, ahora bien, lo hace evocando los trenes principescos de la India colonial, inspirando sus vagones privados en los que usaban loa maharajás y los virreyes británicos; este tren es un de los más lujosos del mundo y recorre varias rutas pasando por Delhi, Jaipur, Agra, Udaipur, Varanasi o Mumbai, es decir, por algunos de los lugares más emblemáticos de la India.
Este tren une Pretoria con Ciudad del Cabo atravesando sabanas, viñedos, desiertos y las montañas del Cabo, lo hace en vagones que evocan los trenes de lujo africanos de principios del S.XX (suites elegantes, mayordomo privado, cenas formales…). Blue Train ofrece una experiencia única porque en sus vagones y en su recorrido confluyen la inmensidad de la África salvaje y la elegante tradición ferroviaria británica.
Cerramos nuestra lista en Australia porque es allí donde podemos viajar en The Ghan, un tren que recorre casi 3000 kilómetros atravesando esta inmensa isla y cruzando así su desierto rojo; este tren y este recorrido aseguran no solo lujo sino también aventura y no poca sensación de aislamiento cuando de descubras de 2 a 4 días perdido en el interior casi despoblado de Australia.