TRENES
Hay viajes en tren que son un auténtico espectáculo, a continuación te recomendamos siete.
El tren sigue siendo a día de hoy un medio de transporte muy útil y muy utilizado pero se trata además de un medio de transporte con mucha historia y eso hace que, junto a trenes modernos y de alta velocidad, se mantengan activos otros más antiguos ya sea porque gozan de la consideración de trenes históricos o bien porque son trenes panorámicos que, más allá de los años que lleven rodando, no pueden ni deben ser diferentes de lo que son porque son perfectos para el recorrido que hacen; es precisamente de estos últimos de los que queremos hablarte hoy, de siete trenes panorámicos en los que, no nos cabe duda, querrás viajar.
Empezamos por Jacobite porque no lo tenemos lejos, está en Escocia, y porque es un tren cinematográfico, es el que cruza el famoso viaducto de la película Harry Potter; este tren recorre la West Highland Line entre Fort William y Mallaig atravesando las míticas Highlands y cruzando el viaducto Glenfinnan (el de Harry Potter); las locomotoras de este tren son de vapor (las clásicas) y el trayecto a recorrer es de apenas 2 horas de duración. ¿La mejor época del año para hacer este recorrido? Sin duda la primavera y el verano, es decir ¡ya mismo!.
De Gran Bretaña nos vamos a la Europa continental porque aquí, concretamente en Suiza, está el que pasa por ser el tren panorámico más famoso del mundo, es el que recorre los Alpes entre Zermatt y St. Moritz. El viaje en este tren es más largo que en el Jabobite, son unas 8 horas de trayecto atravesando los Alpes nevados, gargantas profundas, bosques al pinos, viaductos de escándalo… Se puede disfrutar de este tren durante todo el año pero los paisajes mas brutales se ven en invierno, por la nieve, y en primavera por el contraste de las cumbres todavía nevadas y la montaña floreciendo en verdes tras el deshielo.
También en Suiza está el Bernini Express, una ruta ferroviaria que suele se definida como una de las más bellas del planeta, tanto es así que es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Este tren sube a más de 2.200 metros y eso hace que los cambios en el paisaje según va avanzando sean brutales, además atraviesa lugares míticos como el Viaducto de Brusio y glaciares y lagos alpinos. La duración del trayecto es de unas 4 horas y media.
Este tren panorámico, que une Oslo con Bergen, recorre una ruta considerada como una de las mejores del mundo. En invierno esta ruta es casi mágica porque atraviesa mesetas nevadas, lagos congelados, cascadas, pasa cerca de fiordos… y también por Hardangervidda, que es la meseta de alta montaña más grande de Europa. En cuanto a la duración, el trayecto es de entre 6 y 7 horas.
Este tren recorre una zona montañosa de puentes imposibles que hace del trayecto una sorpresa constante por lo que se observa a través de sus ventanas. Une Dombas y Andalsness y el lugar más famoso de su recorrido es el Muro del Troll (la pared Trollveggen), que es una de las pareces verticales más altas de Europa. En cuanto a la duración del trayecto, no llega a las dos horas.
Este tren con ventanales panorámicos cruza las Montañas Rocosas, imagina los paisajes… son de escándalo tanto de Vancouver hacia Banff como hacia Jasper; los vagones tienen techo de cristal y eso hace que los viajeros no solo puedan ver las rocosas desde diferentes perspectivas sino también la fauna local (osos, alces, águilas, cabras montesas…). El trayecto no se mide en horas sino en días, dos o tres, pero no se duerme en el tren sino en hoteles cercanos a las estaciones en las que se detiene.
Cuando hablamos del Machu Picchu solemos olvidar que aquí se llega en tren, en un tren escénico que recorre el Valle Sagrado y cuyo trayecto es todo un espectáculo natural y arqueológico. El paisaje es un espectáculo en cualquier caso pero, dependiendo el tren que elijas, la experiencia cambia incluso en la duración (de hora y media de los viajes más cortos a casi 4 horas): el Vistadome es un tren panorámico cómodo mientas el Hiram Bingham es puro lujo.